La vuelta a la rutina tras las vacaciones de verano supone para muchas personas retomar horarios, responsabilidades laborales y hábitos que, durante las semanas estivales, suelen relajarse. Los cambios en los patrones de alimentación, el aumento de las comidas fuera de casa, los excesos ocasionales o la alteración de los horarios de sueño pueden influir en el bienestar general del organismo. Por ello, el inicio del curso y la proximidad del otoño representan una oportunidad para recuperar una alimentación equilibrada y reforzar el sistema inmunológico. Con la llegada del otoño aumentan tradicionalmente las infecciones respiratorias y los procesos catarrales, una circunstancia que hace especialmente recomendable adoptar hábitos saludables de forma preventiva. «La mejor estrategia para cuidar nuestras defensas no consiste... Ver Más