Una prueba rutinaria terminó en un momento inesperado cuando un robot humanoide pateó el control remoto de la mano de su operador el 7 de septiembre en la ciudad china de Shaoxing. Según los reportes, el robot lanzó la pierna de forma repentina y envió el mando por los aires. El operador logró esquivar una segunda patada y salió ileso. Los desarrolladores atribuyeron el incidente a una falla en la retroalimentación del sistema de control o a una descalibración del sensor de movimiento.