Six of Us, de Tom King y Gabriel Hernández Walta

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Edición original: Six of Us #1 (Dark Horse Comics, 2026)Guion: Tom KingDibujo: Gabriel Hernández WaltaColor: Jordie BellaireRotulado: Clayton CowlesFormato: Grapa · 32 páginas · 4,99 $Una deconstrucción de Friends a la Tom King«We have each other’s back.»Una de las novedades destacadas del mes en el panorama indie norteamericano (y en general, también) es la reunión del equipo autoral de The Vision en una obra original que comenzó a ser publicada bajo el sello de Dark Horse Comics días atrás. Tom King, Gabriel Hernández Walta, Jordie Bellaire y Clayton Cowles se reencuentran para desarrollar Six of Us, una serie limitada de siete entregas que se postula como una deconstrucción de la fama televisiva pasajera y su tránsito por detrás de ella así como, en un plano más cotidiano y humano, de las relaciones de un grupo de amigos.A primera vista, desde la imagen promocional y la portada, se nota la clara referencia a la sitcom Friends, un hito en la televisión norteamericana (y occidental) contemporánea, que es también un buen ejemplo de un pico de fama que no se volvió a repetir en ningún otro trabajo para la mayoría de sus integrantes. La seña visual no es un mero juego de marketing, sino que el paralelo con esa serie y su reparto de actores es constante y evidente en todo el cómic. Desde el título del capítulo (The Thing About Me Dying) que refiere a la manera de titular de la sitcom (The One With…) hasta las cualidades y características de los personajes y su derrotero profesional. No son exactamente iguales ni podemos decir que apunta a ser biográfico, pero el paralelo es muy claro. Inclusive, la trama de Six of Us gira en torno a la muerte de uno de ellos ocurrida en circunstancias poco claras, que dará lugar a investigaciones y a versiones cruzadas. El personaje fallecido es el del actor que sería Chandler Bing, interpretado por Matthew Perry, quien encontró su muerte en circunstancias que ameritaron una investigación. Es un caso muy reciente, de hace poco menos de tres años, y valerse de éste para inspirar una historia de ficción es tan válido e interesante como puede resultar incómodo en alguna lectura, extendiendo la trama ficcional hacia la realidad y de vuelta a las relaciones de los personajes del cómic. Es efectivo y está bien logrado por King, pero deja un cierto sabor de extrañeza. La narrativa de la historia es similar a la que consagró al equipo autoral en The Vision, y que Tom King replicó con mayor o menor éxito junto a otros artistas en, por ejemplo, Mister Miracle o Heroes in Crisis. Un ritmo pausado, basado en diálogos que apuntan a aspectos reflexivos de los personajes, abordando su psicología y sus traumas, deseos, logros y frustraciones. Se vale asimismo de saltos temporales que no son marcados explícitamente, manejando varios tiempos de la historia: desde el mismo germen de la sitcom a momentos posteriores a su final, girando en torno al eje que es la muerte misteriosa del personaje de Tim McQueen (el doppelgänger de Matthew Perry). Ese manejo de los tiempos es utilizado, además, como herramienta del guión para mantener el misterio en torno a los hechos, sus causas y su relación con todos los implicados, que se concentra claramente en los seis protagonistas. En el retrato de la psicología de los personajes, como decíamos al comienzo, es central el tema de la fama televisiva. El cómic hace foco, en este sentido, en la relación de los actores con el público, en lo que deseamos y demandamos y esperamos de ellos en esa relación mediada por las cámaras, confundiendo ficción con realidad, y qué efectos les genera a quienes están detrás de ellas, cómo pueden sufrirla tanto como disfrutarla. En el apartado visual, en lo que aporta desde el guión Tom King vuelve a utilizar recursos que se han demostrado efectivos. La diagramación de páginas en nueve paneles, la interacción entre textos e imágenes para reforzar o contradecir (y con ello, acentuar un poco más) con palabras lo que representan los dibujos, los golpes de efecto emocionales, los giros bruscos de la trama. El dibujo de Hernández Walta marca el ritmo pausado de este guión, y potencia las sensaciones con la expresividad lograda en los personajes, a los que con pocas líneas define su personalidad con claridad. El color de Bellaire, en tanto, le aporta el aire de felicidad perfecta que suele cargar esta sitcom y sus personajes, contrastada con la oscuridad del mundo real y sus vidas fuera de cámara, profundizada por la muerte poco clara de uno de ellos. Six of Us se planta como una lectura obligada para los seguidores habituales de Tom King, y en particular para quienes han sabido disfrutar del trabajo de The Vision. Pero los excede a ellos y apunta a un público más amplio, ya que la serie es un paso adelante en el trabajo del escritor, y en este caso de todo el equipo, al salir de los universos superheroicos y jugar al filo de un hecho real, con el volumen de sus implicaciones que exceden a la ficción. ↑Lo mejorLa química perfecta del equipo autoral: el manejo de los tiempos, la narrativa visual en conjunto entre composición color y dibujo. La agudeza de Tom King para analizar la psicología de los personajes sin dejar de contar una historia.↓Lo peorLa todavía cercana muerte real de Matthew Perry deja un sabor de extrañeza con este abordaje ficcional paralelo.