Mientras buena parte de los jóvenes busca su sitio en las grandes ciudades, Iker Regidor ha decidido alejarse de ellas y construir una vida completamente diferente. Con solo 22 años, ha dejado atrás sus estudios y la rutina urbana para instalarse en plena naturaleza, junto a su hermano gemelo y su novia. Allí cultiva, cría animales, produce parte de sus propios alimentos y genera su propia energía, con la intención de reducir al mínimo su dependencia del exterior.Seguir leyendo....