Cómo elegir una carrera pensando en tu futuro profesional

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La elección es de esas decisiones que parecen definir el resto de nuestra vida, pero realmente es solo el primer paso de un camino que cambiará con el paso del tiempo.Algo que hay que hacer antes de mirar los planes de estudio o los rankings de empleabilidad es hacer una pausa y preguntarte qué es lo que de verdad te gusta hacer, lo que se te da mejor o tus intereses reales, no los que te digan los familiares, amigos o las modas. Este es el mejor punto de partida.La importancia de los valoresLos valores son importantes. Por este motivo, lo mejor es pensar en la clase de impacto que deseas tener. Desde luego que una carrera que encaje con tus valores va a tener más sentido a largo plazo, hasta en los momentos de mayor exigencia.Explorar sin prisas, pero con criterioEn cuanto se tienen las ideas más claras sobre intereses y fortalezas, es tiempo de mirar muy bien la oferta formativa. Aquí tiene gran utilidad no quedarse únicamente con los nombres de las carreras.Leer los planes de estudio, revisar las asignaturas por curso, fijarse en el enfoque, en las salidas profesionales que se mencionan y en si incluirán prácticas externas o proyectos reales.Si hablas con estudiantes o con quienes hayan finalizado su formación, tendrás una visión más realista que la de cualquier folleto. En este sentido, lo mejor es preguntar qué les sorprendió, qué les costó más, cómo vivieron las prácticas y qué clase de primer empleo lograron.Los testimonios te van a ayudar a imaginar el día a día en esta profesión, así como a detectar los posibles desajustes entre la realidad y las expectativas.Cuando sientas que precisas una mayor orientación, es posible tener sentido al hecho de recurrir a recursos formativos en concreto. Si sientes que necesitas más orientación, puede tener sentido recurrir a recursos formativos específicos. Por ejemplo, existe un Curso de Orientación para la Empleabilidad de Euroinnova con el que es posible profundizar en cómo es el funcionamiento del mercado de trabajo, lo que se entiende por empleabilidad y cuáles son las herramientas que se utilizan para acompañar a las personas en su desarrollo profesional.No es cuestión de que todo el mundo lo realice, pero sí que hay que entender que existen recursos diseñados para servir de ayuda de cara a tomar decisiones más informadas en materia de empleo y formación.Ten en cuenta la empleabilidad, pero sin obsesionarteLo normal es querer estudiar algo que tenga salidas. En este sentido, la empleabilidad de un grado no va a depender únicamente del título, sino de las competencias que se desarrollen durante su formación.De cara a valorar las perspectivas laborales de una carrera, es posible fijarse en: Sectores que están creciendo o transformándose (tecnología, salud, sostenibilidad, digitalización, cuidados, etc.). Perfiles profesionales que se repiten en ofertas de empleo relacionadas con ese título. Posibilidades de especialización posterior (másteres, certificaciones, formación continua).Cuando se es realista, no hablamos de escoger “lo que más se venda”; lo hacemos a partir de la combinación de los intereses con un análisis honesto del mercado. Una profesión que te motive y cuente con una demanda razonable es una apuesta más sólida que otra bastante “segura”, pero que genere rechazo o aburrimiento.Considera los aspectos prácticosLas decisiones pueden tener también una parte logística en la que se tenga en cuenta: ¿dónde está la universidad?, ¿puedes desplazarte o necesitas mudarte?, ¿qué coste tiene la matrícula universitaria?, ¿existen becas o ayudas disponibles?, ¿prefieres algo presencial, semipresencial o que sea online?Del mismo modo, adquiere gran importancia revisar los requisitos de acceso y los sistemas de admisión: hablamos de notas de corte, pruebas de asignaturas, etc. Si estás en bachillerato o equivalentes, planificar con el tiempo debido tu preparación puede evitar que tengas disgustos de última hora.Este tipo de factores no deben ser los únicos que decidan, pero si se ignoran pueden hacer que el camino sea más complicado. Lo mejor es encontrar un equilibrio entre lo que es ilusionante y viable para la situación personal y económica.No tengas miedo a los cambios de direcciónBastante gente vive el hecho de elegir la carrera como si fuera una sentencia para el resto de su vida, pero la realidad actualmente es bastante más flexible. Mucha gente cambia de grado, hace un máster en otra rama, se especializa en algo diferente de lo estudiado o acaba trabajando en sectores que antes no existían cuando escogiste titulación.Lo más importante es que la primera elección que tomes te dé una base sólida: competencias transferibles, capacidad para aprender, criterio para analizar información y una red de contactos que se pueda aprovechar después. Cuando más adelante descubras que tu vocación apunte a otra parte, vas a tener más herramientas que te reorienten sin que partas de cero.La noticia Cómo elegir una carrera pensando en tu futuro profesional fue publicada originalmente en Wwwhatsnew.com por Invitado.