Juana Francisca Llano, presidente de Suramericana. Foto: CortesíaSuramericana ha recibido cerca de 11.800 reclamaciones de seguros relacionadas con el terremoto ocurrido en Colombia el pasado 10 de agosto y ha desembolsado más de $70.100 millones a sus asegurados, según explicó Juana Francisca Llano, presidenta de Suramericana, en entrevista con Valora Analitik.Del total de reclamaciones, cerca de 9 % ya ha sido atendido, mientras 90 % continúa en proceso. Los reclamos de esta filial de Grupo Sura representan 14 % de las reclamaciones registradas en el país, sin incluir las carteras hipotecarias.En desembolsos, los $70.100 millones equivalen a cerca de 38 % de lo pagado por la industria aseguradora por este evento.Suramericana tiene además $585.000 millones en reservas constituidas a la fecha. Llano explicó que esta cifra es dinámica y puede cambiar a medida que avance la evaluación de los daños y se reciban nuevos reclamos.La aseguradora está aplicando además el principio de “no reconstruir vulnerabilidades”. Para ello, ha enviado más de 70 ingenieros estructurales a las zonas afectadas, con el objetivo de determinar si las viviendas requieren reparación, rehabilitación o reconstrucción y reducir su exposición ante futuros eventos.Suramericana identifica riesgos cada vez más interconectadosPara Llano, el terremoto también muestra la necesidad de fortalecer la preparación frente a fenómenos que pueden afectar simultáneamente a personas, empresas y gobiernos.“Estamos viendo cada vez riesgos más sistémicos. Es decir, que nos afectan a muchas personas y más interconectados”, afirmó la presidenta de Suramericana.Edificio de Suramericana en Medellín. Foto: Valora AnalitikUno de los principales riesgos que identifica es el envejecimiento poblacional. Llano señaló que Colombia registra actualmente 32 % menos nacimientos que hace cinco años y que el bono demográfico se está agotando, con efectos sobre distintos sectores de la economía.Ese cambio demográfico también incrementa la presión sobre los sistemas de salud, debido a una mayor demanda de servicios y al impacto que esto puede tener sobre los recursos de los gobiernos. Para la ejecutiva, una respuesta pasa también por los hábitos y el cuidado individual.Energía, clima e inteligencia artificialOtro riesgo está relacionado con la energía. Llano señaló que los fenómenos climáticos pueden afectar la disponibilidad energética y que eventuales problemas en este frente pueden traducirse en interrupciones de los negocios y mayores costos de producción.El cambio climático también se conecta con la seguridad alimentaria. Los excesos o déficits de lluvia pueden tener efectos sobre la generación de energía y, al mismo tiempo, aumentar los riesgos asociados con la producción de alimentos.En materia tecnológica, Llano puso como ejemplo la inteligencia artificial, que considera un fenómeno que implica riesgos, pero también oportunidades para transformar negocios, trabajos y competitividad.La discusión, en este caso, está en preservar la capacidad humana para evaluar las decisiones tomadas con apoyo de estas herramientas, “cómo salvaguardo, cómo protejo el criterio y el discernimiento humano”, planteó.Para Llano, empresas, Gobierno y academia deben articularse mucho mejor para reconocer y entender estos fenómenos y trabajar en prevención, en lugar de concentrarse únicamente en atender las emergencias una vez ocurren.“Nos tenemos que articular mejor para poder aprovechar las oportunidades que los riesgos nos traen y para poder protegernos mejor, prepararnos, ser más resilientes”, concluyó Llano.