Nueva York se dispone a celebrar otra vez la gran liturgia anual de Naciones Unidas. El martes comienza el debate general de la 81ª Asamblea, con decenas de jefes de Estado y de Gobierno y una sucesión de discursos sobre la paz, el desarrollo y el futuro de la humanidad. El lema elegido resulta revelador: «Restaurar la confianza, gestionar la transformación: una ONU que cumpla para todos» . Restaurar la confianza presupone admitir que se ha perdido. Naciones Unidas conserva funciones imprescindibles. Sus agencias actúan donde pocos pueden hacerlo, sus organismos técnicos facilitan una cooperación internacional necesaria y la ONU sigue ofreciendo el único foro verdaderamente universal donde pueden encontrarse Estados enfrentados. Pero precisamente porque el mundo necesita ámbitos eficaces... Ver Más