Stellantis aprovechó la celebración de la feria IAA Transportation para sacar la artillería pesada. Por un lado, con las novedades de su portfolio de vehículos comerciales, con el coche autónomo BOW (Box on Wheels) y las K9 de Balaídos a la cabeza; por otro, con las reivindicaciones de aquello que más afecta a la automoción europea. De ello se encargó el jefe de operaciones del grupo para la región Europa Ampliada, Emanuele Cappellano, que puso el énfasis en la reclamación que la compañía viene haciendo sobre una mayor flexibilidad en la normativa de emisiones para las furgonetas, pero también por el desembarco de los fabricantes chinos en el continente. «Es muy fácil transportar y desmontar un vehículo desde cualquier lugar hasta Europa y luego montarlo», criticó el italiano, que instó a Bruselas a exigir los mismos estándares en el marco del made in Europe y a garantizar «competir en las mismas condiciones». «Estamos listos para pelear», insistió.Seguir leyendo....