No es un sexto sentido. Perros y otros animales pueden percibir cambios de olor, comportamiento y temperatura que para nosotros pasan completamente inadvertidos. Experimentos científicos han demostrado incluso que perros entrenados distinguen muestras humanas asociadas al estrés y determinadas enfermedades, aunque todavía estamos lejos de utilizarlos como sustitutos de una prueba médica.