China ha convertido 1.817 hectáreas del Gobi en una central solar de 1 GW. La clave no son los paneles: 260.000 espejos calientan sal a 550 ºC para seguir produciendo de noche
Los paneles fotovoltaicos dejan de producir cuando cae la noche, pero China ha añadido otra pieza al puzle: una enorme reserva de sales fundidas que almacena el calor del día y permite convertirlo después en electricidad durante hasta ocho horas.