Tasas de los TES rozan el 12,7 % y el riesgo país escala ante la incertidumbre fiscal del Gobierno De la Espriella

Wait 5 sec.

Foto: tomada de Freepik (www.freepik.es)La radicación del proyecto de Presupuesto General de la Nación (PGN) para 2027 por un monto de $634,9 billones por parte de la administración del presidente Abelardo de la Espriella y el ministro de Hacienda Miguel Gómez generó una fuerte sacudida en los mercados financieros.El proyecto sinceró las cuentas estatales al proyectar un déficit fiscal preliminar del 9,4 % del PIB para 2027, un nivel que sería el segundo más alto en la historia reciente del país.Para intentar corregir este desequilibrio, el Gobierno propuso un ajuste fiscal mediante un recorte de $45 billones, con lo cual el gasto efectivamente ejecutado pasaría de $635 billones a $590 billones. De aprobarse esta medida en el Congreso, el déficit total del Gobierno Nacional Central bajaría al 7,2 % del PIB y el déficit primario se reduciría del 4,5 % al 2,3 % del PIB.Sin embargo, la estructura presupuestal contempla una recomposición que prioriza las obligaciones financieras: el gasto destinado al servicio de la deuda aumentará un 54,7 % en 2027, alcanzando los $155,4 billones —con un pago exclusivo de intereses estimado en $94,4 billones (o $83,9 billones según el Marco Fiscal de Mediano Plazo)—, mientras que la inversión pública caerá un 9 % real ($8,6 billones menos) hasta fijarse en $87 billones (un 4,1 % del PIB, su nivel más bajo desde 2020).A esta tensión se suma un bache de desfinanciamiento calculado en $60 billones en el presupuesto y la proyección de requerir financiamiento adicional por cerca de US$11.000 millones.Así mismo, mediante el Decreto 1372 expedido bajo la emergencia económica, el Gobierno amplió de $85,25 billones a $110,25 billones el cupo autorizado de Títulos de Deuda Pública (TES) para el Presupuesto de 2026 (+$25 billones de margen de endeudamiento), mientras que el saldo bruto de la deuda del Gobierno Nacional Central rozaba en julio de 2026 los $1.160,6 billones.David Cubides, economista jefe del Banco de Occidente, detalló la reacción de los precios de la deuda tras los anuncios políticos y fiscales, concluyendo que el mercado “se valorizó tras el escenario político, pero se desvalorizó en medio de la presentación de las cifras fiscales”.Incremento en el costo del endeudamiento localEl mercado local de deuda pública reaccionó con desvalorizaciones e incrementos en los rendimientos exigidos al Estado. La tasa del TES con vencimiento en 2036 (en pesos) trepó de 11,9 % a 12,5 % en pocas semanas, alcanzando posteriormente picos de 12,51 % y 12,70 %.El comportamiento de la curva de rendimientos muestra una presión constante al revisar los últimos años. Mientras que en enero de 2022 el TES a un año pagaba cerca de 5,3 %, en 2026 superó el 12 % y registró picos cercanos al 14 %.En junio de 2026, la tasa a un año se ubicaba en 12,35 %, mientras que en julio se evidenció una inversión de la curva, cotizando el título a un año en 12,08 %, por encima del rendimiento del título a diez años (11,73 %). En subastas recientes del Ministerio de Hacienda para TES a un año, la tasa subió de 12,40 % a 12,45 %, al tiempo que el indicador de demanda bid-to-cover descendió de 3,7 a 3,3.El encarecimiento afectó también a la deuda indexada a la inflación. Los TES en UVR a cinco años subieron a 6,27 % y la referencia a diez años llegó a 6,30 % en septiembre. A pesar de los altos costos de emisión, el saldo total de TES alcanzó en agosto de 2026 la cifra récord de $800,6 billones (máximo desde 2010), donde los fondos de pensiones concentran el 31,1 % ($249 billones) y los inversionistas extranjeros el 18,8 % ($150,6 billones).César Caballero, gerente de Cifras y Conceptos, destacó el encarecimiento de la deuda externa en dólares: “El título colombiano denominado en dólares, con vencimiento en 2036, pagaba 6,4 % en junio; hoy paga 7,26 %, 86 puntos básicos más”.Colombia se desacopla de la región en riesgo paísEn los mercados internacionales, la prima de riesgo del país registró un deterioro marcado. El indicador EMBI (Emerging Market Bond Index), calculado por J.P. Morgan para medir la sobretasa que paga la deuda soberana frente a los bonos del Tesoro de EE. UU., cotizaba en un mínimo reciente de 1,79 puntos (179 pb) el 17 de junio de 2026. Para el 27 de agosto subió a 1,85 puntos, situándose en 2,02 puntos el 14 de septiembre, 2,06 puntos el 15 de septiembre y tocando 2,09 puntos (209 pb) el 16 de septiembre.Este incremento de 24 puntos básicos en pocas semanas evidenció un desacople frente a la región. Con el EMBI en 2,06 / 209 pb, Colombia pasó a registrar un riesgo país más elevado que economías pares como México (1,97 puntos), Brasil (1,64 puntos) y Chile (0,89 puntos). De forma paralela, las tasas de los bonos globales en dólares y euros emitidos por la Nación regresaron a máximos no vistos desde mayo, ubicando los títulos en dólares con vencimiento 2034–2036 en la zona del 7 %.Diversos analistas económicos y académicos evaluaron el comportamiento del mercado de deuda pública y el impacto de los anuncios fiscales del Gobierno:Diego Montañez-Herrera, economista de Eafit, advirtió sobre el costo creciente de financiación para el Ejecutivo: “el mercado está exigiendo una tasa cada vez más alta para prestarle al Gobierno”, lo que implica “más costo para emitir y refinanciar deuda”. Agregó que “incluso en términos reales, financiar al Gobierno sigue siendo históricamente costoso” y enfatizó que “un mayor costo de financiamiento termina presionando unas cuentas donde la deuda ya ocupa muchísimo espacio”.