Un preso de Carolina del Sur (EE.UU.) usó un lápiz para manipular el mecanismo de la cerradura de su celda y escapar. Posteriormente, Charles Alexander Dieterich, de 30 años, cruzó la cocina del lugar y escaló una valla con alambre de púas para fugarse. Las autoridades lo localizaron en una carretera cercana unos 30 minutos después. Dieterich fue trasladado a un hospital por los cortes sufridos durante la fuga y fue devuelto a prisión.