Un futbolista, un periodista y un hijo secreto: el debate de Uganda para escoger al nuevo Rey de Toro

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Cuando el Rey Oyo de Toro falleció en agosto a los 34 años de edad a causa de un cáncer, la primera pregunta fue quién sería su sucesor. El joven monarca ugandés, que se había convertido en el reinante más joven del mundo cuando ascendió al trono, parecía haber muerto sin descendencia. No fue así. Días después, el presidente de Uganda, Yoweri Museveni, confirmó que había dejado un descendiente nacido fuera del matrimonio. No era una transición fácil, puesto que se desconocía la identidad de ese supuesto heredero y la línea de sucesión en Toro tampoco funciona como la de las realezas europeas. El nuevo rey es escogido por el clan real llamado Babiito , que decidió ignorar la existencia de un hijo del Rey fallecido y buscar una alternativa para el nuevo Omukama, que es como se llama el monarca en la tradición ugandesa. Toro es uno de los cinco reinos tradicionales reconocidos por el gobierno de Uganda cuyos reyes carecen de poder institucional y su posición es más cultural que política. Se encargan de mantener la cultura y la tradición , pero eso no quiere decir que su nombramiento no sea una cuestión de Estado. El primero en ser propuesto por el comité de 21 personas importantes en la sociedad fue George Desmond Kamurasi, descendiente directo de la familia y primo del fallecido Rey Oyo. A sus 36 años, este ugandés conocido como Big G está asentado en Londres, donde es portero de un equipo de fútbol de la novena división llamado Se Dons. Hijo del Príncipe George Desmond Mugeny, hermano del Rey Patrick David Matthew Kaboyo Olimi, padre del fallecido monarca, George Desmond Kamurasi tuvo una mala adolescencia y acabó en la cárcel cuando apenas era mayor de edad. El fútbol le salvó, y en su recorrido por los campos pasó incluso por el F.C. Barcelona, aunque no permaneció allí mucho tiempo. Ahora es capitán del mencionado equipo del sudeste londinense, está casado con una mujer llamada Abbey Rooke y tiene un hijo. Quizás por eso, su respuesta ante el ofrecimiento de Toro fue negativa: «No, tengo responsabilidades y no puedo ser rey». Así que tuvieron que darle paso a la segunda opción, dejando de lado una vez más al hijo secreto del Rey Oyo y causando malestar en su familia del fallecido. El escogido fue Edward Rukidi Kijanangoma, de 56 años, un conocido periodista de la televisión ugandesa. Hijo del Príncipe Christopher Paul Kijanangoma y nieto del antiguo Rey George David Rukidi III, presentaba las noticias en la cadena estatal de Uganda desde hace una década. Está casado desde 2018 con una mujer llamada Rebecca que se dedica a los recursos humanos. Pero la información es tan limitada que se desconoce si a día de hoy tienen o no hijos en común. Lo que sí se conoce es que la familia de Oyo ha hecho un comunicado público para recurrir esta elección, insistiendo en que el fallecido había nombrado a su hijo secreto como heredero, y acusando al Babiito de haber causado «confusión y desorden» al anunciarlo tan pronto. Sin embargo, la tradición requería que el nuevo Rey echara bayas de café sobre el ataúd del fallecido, por tanto el heredero tenía que nombrarse antes de enterrar al anterior. Eso no alivió la tensión. La Reina Madre Best Kemigisa aseguraba en un comunicado se sentía atrapada tras la muerte de su hijo. Que las tropas habían «retirado a los guardas reales sin avisar y estaban apostados alrededor del palacio». «No podemos irnos o recibir a gente con libertad, estamos en arresto domiciliario», indicaba. Pese a todo, el Consejo Supremo de Toro aprobó la decisión del comité Babiito el pasado 15 de septiembre, por lo que todo parece indicar que la sucesión sigue adelante. Tanto es así que el nuevo Rey Edward Rukidi Kijanangoma, ya ha escogido nombre: reinará como Nyabongo I. Y heredará también el Palacio, que ha prometido que tendrá sus puertas abiertas para todo el mundo.