Algunos trabajadores de inteligencia artificial se plantean comprar tierras por miedo a la inestabilidad que atribuyen al avance de esta tecnología. Así lo cuenta Jacob Coxon, antiguo investigador de Anthropic. Su testimonio describe una preocupación que alcanza decisiones personales, desde dónde vivir hasta el sentido del trabajo que realizan.Coxon, británico de 27 años, estudió Matemáticas en Cambridge y dedicó unos tres años al preentrenamiento de modelos en OpenAI y Anthropic. Su trabajo consistía en desarrollar capacidades. La advertencia procede, por tanto, de alguien que participó en su construcción, fuera de los equipos dedicados a estudiar su seguridad.Prever una pérdida de control requiere bastante más que constatar miedo entre quienes programan. La capacidad de una máquina, su comportamiento y las oportunidades que tenga para actuar son cuestiones distintas. La incertidumbre afecta también a los plazos, y condiciona cualquier predicción sobre lo que podría ocurrir fuera de un laboratorio.El trabajo pesa fuera del laboratorioEn su entrevista del 13 de septiembre de 2026 en el programa de la BBC Sunday with Laura Kuenssberg, Coxon explicó que algunos compañeros contemplaban comprar terrenos ante posibles alteraciones de la vida cotidiana. Había trabajado en OpenAI antes de incorporarse al fabricante de la familia Claude. Desde esa experiencia, defendió una desaceleración coordinada entre países para evitar que la competencia empuje a todos a seguir avanzando.Su renuncia no respondió a un único hallazgo. Así lo explicó a TIME el 9 de septiembre: la tomó al considerar que el progreso se aceleraba sin un control suficiente. Antes había hablado con compañeros que, según su versión, compartían sus temores y seguían trabajando para intentar reducir los riesgos desde dentro. También reconoció arrepentimiento por su propia contribución, al tiempo que señaló cuánto había cambiado su percepción durante esos años.La discusión sobre el ritmo de desarrollo convive con investigaciones que intentan concretar los peligros. El Informe Internacional de Seguridad de la IA de 2026, publicado el 3 de febrero, recoge desacuerdos entre especialistas sobre la probabilidad de perder el control. Algunos consideran plausibles consecuencias extremas; otros dudan de que los sistemas lleguen a reunir las condiciones necesarias. El informe identifica lagunas importantes en las pruebas disponibles.Para que ese escenario se produzca tendrían que coincidir capacidades suficientes, conductas contrarias a las intenciones humanas y un entorno que permita ejecutarlas. La distinción sirve para examinar una predicción concreta: saber completar una prueba no demuestra que un modelo pueda actuar sin límites fuera de ella. Tampoco todos los fallos de comportamiento tienen el mismo alcance. Cada caso exige identificar qué acceso tenía el sistema y qué consiguió hacer.Las medidas siguen en desarrolloLa respuesta empresarial puede examinarse en compromisos públicos. En su hoja de ruta de seguridad, Anthropic describe un proyecto de detección automatizada de ataques informáticos sofisticados que utilicen Claude. Prevé poca o ninguna intervención humana en esa detección. Advierte de que la prueba de concepto podría no estar disponible inicialmente para todos los productos y entornos. La descripción detalla los límites previstos para las primeras pruebas.Otro objetivo de esa hoja de ruta fija evaluaciones del comportamiento y supervisión de los datos de entrenamiento, para comprobar si el modelo sigue sus principios declarados. Publicar esos propósitos permite contrastarlos con resultados posteriores. También muestra que las protecciones tienen tareas pendientes: un objetivo anunciado no equivale a una defensa que ya haya superado todas sus evaluaciones.Coxon quiere dedicar su siguiente etapa a explicar posibles escenarios de desarrollo tecnológico, aunque todavía no había concretado cómo hacerlo. Respecto a las tierras, su testimonio describe una posibilidad que algunos compañeros consideran. No identifica compradores ni demuestra que esas operaciones se hayan realizado.