Carlos Alberto Mateus, presidente ejecutivo de la Federación Nacional de Biocombustibles (Fedebiocombustibles). Imagen: FedebiocombustiblesBioD, Bioenergy y Oleoflores son las tres compañías que están detrás de nuevas inversiones para ampliar la capacidad de producción de biocombustibles en Colombia, según lo mencionó Carlos Alberto Mateus, presidente ejecutivo de la Federación Nacional de Biocombustibles (Fedebiocombustibles).En conjunto, estas inversiones ascienden a cerca de US$110 millones y están relacionadas con la ampliación de la capacidad instalada para atender el crecimiento de la demanda de biocombustibles en los próximos años.Carlos Alberto Mateus, presidente ejecutivo de la Federación Nacional de Biocombustibles (Fedebiocombustibles). Imagen: FedebiocombustiblesLa inversión de mayor magnitud corresponde a BioD, con cerca de US$80 millones. La compañía es actualmente la mayor productora de biodiésel en Colombia y está ubicada en Facatativá, Cundinamarca.Por su parte, Bioenergy contempla una inversión de US$28,6 millones. La compañía cuenta con una planta de producción de alcohol carburante ubicada en los Llanos, en el Meta.La tercera empresa es Oleoflores, que realizará una inversión de US$1,5 millones para poner nuevamente en marcha su planta, después de haber suspendido operaciones aproximadamente en 2019. La compañía está ubicada en la región Caribe, en Cesar.Mateus explicó que estas inversiones responden al crecimiento sostenido de la demanda de biocombustibles en Colombia, que se ha ubicado entre 1 % y 3 % anual. Por esta razón, las compañías buscan ampliar y mantener la capacidad instalada necesaria para atender el mercado.Carlos Alberto Mateus, presidente ejecutivo de la Federación Nacional de Biocombustibles (Fedebiocombustibles). Imagen: FedebiocombustiblesEn el caso del biodiésel, el dirigente gremial manifestó que las compañías del sector están analizando incrementos en su capacidad instalada y procesos de diversificación. De acuerdo con Mateus, las inversiones de las compañías hacen parte de una perspectiva de crecimiento de largo plazo para el sector. Un estudio elaborado para la organización mantiene la proyección de que las inversiones podrían alcanzar cerca de US$1.000 millones hacia 2030, siempre que se consoliden las condiciones de política pública y regulación necesarias para el crecimiento de la industria.El presidente ejecutivo de la Federación añadió que el crecimiento de la industria requiere mantener un marco regulatorio que reconozca las variables de mercado, los costos de producción y las condiciones necesarias para garantizar el abastecimiento de materias primas.En este sentido, señaló que los biocombustibles hacen parte de un modelo regulado, y que las futuras inversiones requieren incentivos y reglas estables para que las empresas puedan ampliar su capacidad de producción.El avance del SAFAdemás de las inversiones en biodiésel y etanol, el sector trabaja en el desarrollo de combustibles sostenibles de aviación (SAF). Mateus señaló que Colombia cuenta con una hoja de ruta para este mercado. Adicionó que actualmente existen proyectos de reglamentos técnicos y un proyecto de ley en trámite en el Congreso.También destacó los avances relacionados con el uso de aceite de palma colombiano como materia prima para la producción de SAF. Según explicó, Colombia fue el primer país en certificar la elegibilidad de aceites de palma para este propósito bajo los estándares de CORSIA y actualmente existen al menos tres certificaciones de plantaciones, mientras otras ocho estarían en proceso.En este frente, Ecopetrol también ha realizado pruebas piloto para la producción de SAF. Para Mateus, el desarrollo de esta industria dependerá de que se habiliten las inversiones necesarias y avancen los proyectos que ya cuentan con niveles de prefactibilidad.Destacado: IVA a etanol y biodiésel pondría en riesgo mezclas de biocombustibles y metas de reducción de emisiones en ColombiaEl dirigente gremial añadió que el sector de biocombustibles también comenzó a participar en la descarbonización del transporte marítimo. Actualmente, todo el diésel marino que se entrega en Colombia contiene 2 % de biodiésel, lo que, según explicó, constituye un primer paso hacia el desarrollo de combustibles marítimos sostenibles.—