Juan Jesús Vivas, sobre organizar el Mundial junto a Marruecos: «No hay quien lo entienda»

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'El Hormiguero' arrancó la segunda semana de la temporada saltándose su propia regla no escrita y ofreciendo doble ración de invitados de muy diversa índole. Leo Harlem puso la nota de humor justo después de que la actualidad marcara la primera entrevista de la noche. Pablo Motos recibió en plató por primera vez a Juan Jesús Vivas , presidente de Ceuta, coincidiendo precisamente con la visita de Pedro Sánchez a 'El Intermedio' en LaSexta. Vivas aprovechó el espacio para repartir agradecimientos. A los ceutíes «por no rendirse», a 'El Hormiguero' por darle voz y a los españoles que el pasado 2 de septiembre salieron a las calles en apoyo de la ciudad. «Para nosotros es fundamental. Muchas gracias a los que el día dos de septiembre llenaron muchas plazas, más de ochocientas en toda España», señaló. El presidente ceutí aseguró que aquellas movilizaciones sirvieron para dejar claro que «Ceuta no se vende» y que «Ceuta se defiende». «Te puedo decir, Pablo, si acertaron, aciertan rotundamente, porque Ceuta es España hasta la médula », afirmó entre aplausos. «Ceuta es España en lo más profundo de su ser. Lo avala la historia, lo acredita el derecho y lo quieren los ceutíes; recen como recen y se llamen como se llamen», aseveró. Motos empezó la entrevista repasando con el invitado la cronología de los acontecimientos y puso sobre la mesa una de las cuestiones más controvertidas: por qué la frontera no estaba preparada pese a las advertencias previas. «¿Fue incompetencia, fue inutilidad o fue una decisión política?», preguntó directamente el presentador. El mandatario lo achacó a una combinación de tres factores. « Creo que hay indolencia manifiesta . Creo que hay irresponsabilidad porque lo que estaba en juego y lo que sigue estando en juego es la integridad territorial de España», respondió. A ello añadió un «manifiesto intento de no molestar a Marruecos». «Yo creo que es la mezcla de estas tres cosas», expuso el presidente de Ceuta, antes de cargar contra la actuación del Ejecutivo. En su opinión, «el Gobierno de la nación no ha estado a la altura de sus obligaciones constitucionales» . Vivas sostuvo que no se atendieron las alertas que él mismo había trasladado «de manera insistente» y aseguró que tampoco se hizo caso a las advertencias del CNI. En este sentido, recordó el precedente de mayo de 2021, cuando la ciudad autónoma ya vivió una entrada masiva de personas desde Marruecos, aunque de menor dimensión. «¿Por qué no existía un plan previsto para que esto no volviera a ocurrir? Y si ese plan estaba, ¿por qué no se aplicó?», planteó. El popular también cuestionó que no se actuara desde el primer momento para recuperar la normalidad en la ciudad. A su juicio, el Estado debería haber empleado «todas las capacidades» a su alcance para que quienes habían entrado de manera irregular «volvieran a Marruecos de manera inmediata». El presidente ceutí criticó igualmente el tiempo que tardaron en adoptarse medidas que consideró suficientes y aseguró que él había reclamado un mando único ya «en los últimos días del mes de julio», antes de los acontecimientos de los días 30 y 31. Al hilo, Motos se interesó en la opinión de Juan Vivas sobre si lo sucedido podría haberse evitado. A lo que el presidente respondió con contundencia afirmativamente. «Yo entiendo que si se hubieran puesto todas las capacidades del Estado en el ámbito de la prevención y en el ámbito de la contención, se podría haber evitado y se tendría que haber evitado». Para el presidente de Ceuta, lo sucedido trasciende a la propia ciudad autónoma porque afecta, según defendió, a la integridad territorial del país. «Lo que está en juego es la piedra angular de nuestra Constitución. Lo que está en juego es nuestra democracia, al fin y a la postre, en paz y en libertad. Creo que este es el primer mandato que tiene que cumplir un gobierno… Y si no se cumple este mandato, creo que no se está capacitado para seguir siendo gobierno», advirtió. La entrevista continuó poniendo sobre la mesa las versiones contradictorias de la gestión. El conductor de 'El Hormiguero' recordó que Vivas asegura haber avisado al delegado del Gobierno, mientras que este último sostiene que no recibió ningún aviso. «Uno de los dos miente» , acusó el presentador. El invitado lamentó el espectáculo que se está dando dentro del ámbito de la propia Administración» en un asunto que considera «tan delicado y tan crucial». A su juicio, esta situación «no nos deja bien» como país, afecta «indudablemente a nuestro prestigio en el exterior» y también a «la marca España». «Estos son síntomas de debilidad», afirmó, reclamando«claridad» y «transparencia». «No puede ser que un ministro se contradiga a otro», señaló. Y uno de los motivos es cómo se califica lo ocurrido. «Lo que ha vivido en Ceuta y lo que se está viviendo en Ceuta no es una crisis migratoria, ha sido una invasión en toda regla y, por tanto, por ahí hay que empezar, por tener la valentía suficiente para reconocer las cosas como son», defendió. El presidente ceutí explicó que utiliza el término «invasión» por tres motivos: «por la dimensión», «por el modo» y «por el actor». «Ochenta mil personas en treinta horas, ochenta mil personas sobre una ciudad que tiene ochenta mil habitantes», argumentó, añadiendo «la angustia sufrida por nuestro pueblo... Esto es muy fuerte, esto no tiene disculpa», afirmó. Además, el invitado acusó a Marruecos de utilizar a la población que intenta salir del país «como instrumento con fines políticos». Según su interpretación, el objetivo habría sido «la desestabilización de Ceuta y poner en jaque la integridad territorial de España». Vivas insistió en que el país vecino «no reconoce nuestra soberanía» sobre Ceuta y Melilla y sostuvo que «ha procurado desde siempre hacérselo difícil a Ceuta y a Melilla». «Ante esto, lo que se requiere de una institución del calibre, de la importancia para el conjunto del Estado, del Gobierno de la nación, es que actúe con rigor, actúe con seriedad, atienda las alarmas, tenga previsión y llame a las cosas por su nombre», avisó. Motos también profundizó en las advertencias que el propio Juan Jesús Vivas trasladó al Ejecutivo antes de lo ocurrido. Según contó, llegó a contactar con el jefe de gabinete de Pedro Sánchez. «Nosotros no teníamos conocimiento de que se iba a producir la invasión. Si lo hubiéramos tenido, lo hubiéramos dicho», puntualizó. Sin embargo, sí habían detectado, según explicó, «una especie de calentamiento, que todo estaba como una... de una forma, por decirlo, secuenciado». «En una semana habían entrado 1.500 personas a nado», apuntó, y, durante ese mismo periodo, la acogida de menores, competencia de la ciudad, «había pasado de 180 a 800». En Moncloa le dijeron que todo estaba bajo control, «que estaba hablando con los distintos ministerios implicados y que estuviéramos tranquilos». Pero no se quedaron tranquilos y continuaron insistiendo. Hasta que el jefe de gabinete de Sánchez le pidió que no lo hiciera más. El 27 de julio, Vivas mantuvo una reunión en la Delegación del Gobierno en Ceuta y asegura que pidió cuatro medidas concretas: «que se activara la Ley de Seguridad Nacional», que se declarara «la emergencia», que se estableciera «un mando único» y que se reforzaran «los cuerpos y fuerzas de seguridad». Después trasladó esas mismas peticiones al Ministerio del Interior, donde, según relató, le comunicaron que necesitaban 24 horas para resolverlo. «Como yo no quería añadir a la crisis que teníamos entonces una crisis institucional, fui prudente, fui consecuente, creo que fui responsable y no me quiero apuntar ningún mérito», explicó. Sin embargo, transcurridas esas 24 horas, recibió una respuesta que no esperaba. «Esto fue un miércoles, miércoles 29, para decirme que no pasaba nada, que nuevamente el mando único lo ejercería el delegado del Gobierno, que esto era lo de todos los veranos y al día siguiente, desgraciadamente, el jueves, tuvimos la invasión», prosiguió. El presentador quiso saber entonces en qué momento Vivas fue consciente de que estaba solo ante la situación. «Desde la perspectiva del Gobierno de la nación, me di cuenta que estaba solo desde el momento en que no eran atendidas las llamadas », respondió, aunque aclaro que Pedro Sánchez sí contactó con él el 30 de julio. El presidente acudió a Ceuta, pero Vivas calificó la visita de «decepcionante» porque, aunque reconoció que se había producido «un ataque a la integridad territorial de España», después, a su modo de ver, no se actuó de forma consecuente. «Si se ha producido un ataque a la integridad territorial de España, tiene la suficiente envergadura para que nadie se vaya de vacaciones. Nadie. Empezando por el máximo responsable», le afeó, «pero si el máximo responsable se va, que deje a alguien al mando». En otro momento, Motos puso sobre la mesa las declaraciones del ministro de Justicia marroquí sobre la soberanía de Ceuta y Melilla. El presidente ceutí recordó que la posición de Marruecos no es nueva, pero también que «son absolutamente infundados sus planteamientos», escudándose en la la historia, el derecho y la voluntad de los ciudadanos, que «determinan claramente que Ceuta es España hasta la médula». Para Vivas, la cuestión fundamental no es tanto lo que diga Marruecos como la respuesta del Gobierno español. «Nosotros somos los primeros interesados en que haya unas buenas relaciones con Marruecos, pero tienen que estar basadas en el respeto y en la reciprocidad. No pueden estar basadas en la sumisión. De esta crisis tenemos que aprender algo, y es que Marruecos no puede interferir en la política nacional de España respecto de nuestras dos ciudades autónomas», juzgó. «¿Usted cree que Marruecos tiene información comprometida de Pedro Sánchez y por eso está tragando?», formuló el comunicador a continuación. «Yo no puedo asegurar, porque yo no tengo información», reconoció el mandatario. Sin embargo, matizó, «creo que ha habido indolencia y a la vista está, y creo que ha habido irresponsabilidad y a la vista está, y creo que hay una extraordinaria sumisión a Marruecos». «Queremos llevarnos bien, pero nos queremos llevar bien en base a unas reglas predeterminadas. Y esas reglas van a estar basadas, como decía, en el respeto y la reciprocidad», añadió. Por eso, cuestionó que España vaya a organizar junto al país vecino el Mundial de fútbol de 2030 teniendo en cuenta la situación que atraviesa Ceuta. «Es imposible que nos haga lo que nos ha hecho y al mismo tiempo vayamos a organizar un Mundial de fútbol con Marruecos. Es imposible, no hay quien lo entienda. Hay que ponerle las cosas claras, se tiene que ser muy contundente, se tiene que ser muy, muy, muy, muy claro y se tiene que contar con el respaldo de Europa», reclamó Además, aludió a que «esta no es solamente la frontera de Ceuta, en África, esta es la frontera de Europa en África y es la frontera de España en África, y hay que defenderla como tal». «Lo que está en juego no es solamente Ceuta. Si naufraga Ceuta, naufraga España», advirtió.