Uno: qué maravilla de equipo. Dos: qué maravilla de plantilla. Tres: qué maravilla de presión, del minuto uno al 96. Cuatro: qué maravilla de tiki-taka. Cinco: qué maravilla de futbolistas. Seis: qué manera de entenderse, de triangular, de jugar a ciegas. Siete: qué ambición, qué ganas, qué pasión, qué hambre. Ocho: qué presente, qué futuro. Nueve: qué entrenador más chulo, que los pone a todos a jugar y todos le brindan su mejor versión, al menos en este arranque de temporada (¿demasiado pronto?, que les quiten lo bailao’) y contra estos equipos (los que le tocan). Y diez: qué asustados deben estar los demás, cuyo único sueño es que se les acabe la cuerda a los culés en nada, en meses o ya (quisieran ellos).Seguir leyendo....