El Banco Central Europeo (BCE) ha vuelto a agitar la batalla por el ahorro tras elevar los tipos de interés en un cuarto de punto, hasta dejar la tasa de depósito en el 2,50%, el pasado jueves. Aunque esta decisión pretende endurecer las condiciones financieras en la zona comunitaria con el fin de atajar el brote inflacionario, también amplía el margen de las entidades para remunerar el ahorro a través de los depósitos.Seguir leyendo....