Tu smartwatch te está mintiendo: la ciencia demuestra que se inventan las calorías que quemas, y cuanta más grasa corporal tienes, más fallan

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Si utilizas las calorías de tu smartwatch para decidir cuánto has gastado entrenando, conviene tomarlas con bastante cautela. Un estudio de la Florida International University ha comparado cuatro relojes de Apple, Garmin, Samsung y Fitbit con un analizador metabólico de referencia, y ha encontrado errores importantes al calcular las calorías, suficientes como para desaconsejar que esas cifras se traten como medidas exactas.Los investigadores hicieron pedalear durante unos 30 minutos a 58 adultos mientras los relojes calculaban el gasto energético y un COSMED K5 medía el aire que respiraban, una referencia habitual para estimar cuánta energía consume realmente el cuerpo. La conclusión publicada en PLOS ONE apunta a una falta de fiabilidad en los cuatro relojes: ninguno fue suficientemente preciso al calcular calorías.Garmin y Samsung calculan de más; Fitbit tiene otro problema Garmin Fenix 8Las diferencias no fueron iguales en todos los modelos. La sobreestimación de Garmin y Samsung fue la más clara: el Forerunner 955 calculó de media 68,61 kcal de más, mientras que el Galaxy Watch 5 se pasó en 56,76 kcal. El Apple Watch Series 8 también sobrestimó el gasto, aunque su desviación media fue menor, de 21,60 kcal frente al equipo de laboratorio.Fitbit parece salir mejor parado si se mira únicamente la media depurada, con una desviación de 3,14 kcal, pero aquí aparece el problema: hubo siete mediciones del Sense 2 por encima del 450% del valor del analizador metabólico. Al mantener esos resultados en el cálculo, su error medio sube hasta 128,6 kcal, el mayor de los cuatro.En términos porcentuales, la desviación absoluta mediana quedó entre el 15% y el 25%, dependiendo del reloj. La cifra que aparece después de entrenar puede orientarte, pero no necesariamente sirve para hacer cuentas precisas sobre alimentación o pérdida de peso. La estimación de calorías en wearables sigue siendo una cuestión difícil de resolver.Los autores resumen así la conclusión: «Los relojes inteligentes comunes calculan de forma sustancialmente errónea el gasto energético durante la actividad». También advierten de que estos errores pueden perjudicar especialmente a quienes intentan controlar su peso, porque una cifra incorrecta puede alterar las decisiones sobre comida, ejercicio o balance energético que toman a partir de lo que muestra el reloj.La grasa corporal empeora el cálculo más que el tono de piel Fitbit SenseAl cruzar las mediciones con la composición corporal apareció otro patrón. Hubo un aumento del error con la grasa corporal en todas las marcas, aunque la relación fue más pronunciada en Fitbit y Garmin que en Apple. Si utilizas el reloj para perder peso, eso significa que la estimación puede empeorar cuanto mayor sea tu adiposidad.El estudio también analizó el tono de piel, un factor que lleva años generando dudas alrededor de los sensores ópticos de muñeca. Aquí encontraron ningún efecto significativo del tono de piel entre los tipos III y V de la escala Fitzpatrick, aunque hay que ser prudentes: solo cuatro participantes pertenecían al tipo V, de modo que la muestra más oscura era muy pequeña.Hay un límite importante antes de trasladar estos resultados a cualquier reloj actual. Los dispositivos analizados son modelos de generaciones anteriores: un Apple Watch Series 8, un Galaxy Watch 5, un Fitbit Sense 2 y un Garmin Forerunner 955. El estudio permite cuestionar la precisión de esa generación, pero no afirmar que los modelos vendidos en 2026 fallen exactamente igual.Aun con ese matiz, los autores consideran que la precisión es insuficiente para utilizar estas cifras como mediciones absolutas, tanto a nivel individual como en investigación. Algunos fabricantes ya han intentado mejorar el cálculo con algoritmos especializados, pero este trabajo deja una referencia sencilla: una estimación, no una medición directa de las calorías que has quemado.