Diez años después de la última gran radiografía mundial de las remesas, uno de los mayores flujos financieros internacionales, el panorama ha cambiado. Las transferencias de dinero que las personas migrantes envían a sus países de origen se han duplicado hasta alcanzar los 728.600 millones de dólares (unos 626.000 millones de euros) en 2025, una cifra que supera ampliamente la ayuda oficial al desarrollo. El nuevo informe del Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA), publicado este lunes, revela además un giro geográfico y tecnológico: América Latina es la región donde más han crecido y la mitad de los envíos ya se realizan de forma digital, frente a un panorama dominado en un 90% por el efectivo hace apenas una década.Seguir leyendo