Negocios de petróleo y gas. Imagen: Generada por AI Chat GPTEl informe sectorial de Promigas 2026 señaló que, con base en estudios de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH), la cuenca con mayor potencial para la extracción de petróleo o gas a través de yacimientos no convencionales se encuentra en la Cordillera Oriental, seguida del Valle Medio del Magdalena, Cesar-Ranchería, Catatumbo y el Valle Superior del Magdalena.De esta manera, la Cordillera Oriental concentra 70,5 % de los recursos. 17,8 % del restante lo tiene el Valle Medio del Magdalena, 5,9 % corresponde a Cesar Ranchería, 4,7 % al Catatumbo y 1 % al Valle Superior del Magdalena.Imagen: PromigasPromigas también aseguró que, a causa de que en el sector no se ha avanzado en los últimos años en el desarrollo de yacimientos no convencionales o de la técnica de extracción de fracking, no hay información más actualizada acerca del potencial de gas en estos yacimientos o estimaciones que varíen de manera sustancial con las fuentes originales. Aun así, con una visión conservadora, estas estimaciones coinciden en que los recursos recuperables podrían multiplicar por nueve las reservas de gas de Colombia.Pese a que algunas de las principales incertidumbres en aplicar esta técnica están conectadas a la integralidad de los pozos, contaminación de acuíferos y sismicidad inducida por la reinyección, expertos de la industria petrolera y gasífera han manifestado que, con la experiencia y avances tecnológicos en materia internacional, habría una mitigación de estos riesgos. Lo anterior se ha argumentado con la experiencia adquirida en EE. UU. y Argentina.En cuanto a cómo Colombia podría aplicar la exploración y explotación de yacimientos no convencionales, Promigas dijo que el Gobierno tiene dos alternativas. La primera de ellas es aplicar de manera inmediata los marcos normativos originarios de 2013 y 2014, mientras que otra sería transitar de manera previa en la ejecución de proyectos piloto.“La primera tiene el beneficio de partir de un conjunto de normas cuya legalidad ya ha sido probada, por lo que su aplicación puede ser expedita. Además, tiene la ventaja de permitir el paso del período de exploración al de producción sin que medien criterios diferentes a los previstos en los contratos suscritos con la ANH, lo cual aporta certidumbre a los agentes”, expresó la empresa en su informe.Producción de petróleo y gas. Imagen: Generada con AI Chat GPTEn cuanto a los proyectos piloto, también pueden darse de manera rápida, ya que Colombia cuenta con un marco normativo robusto, indicó Promigas. Sin embargo, como su condición es experimental, las compañías participantes no tendrían derecho a continuar con la exploración y explotación una vez estén ejecutados los pilotos, lo que genera incertidumbre entre los actores de la cadena y también exigiría tiempos adicionales en caso de que se decida hacer una explotación comercial.Aun así, esta alternativa tiene la ventaja de que aportaría una evidencia concreta sobre la viabilidad de que se realice este tipo de explotación en Colombia. Así, también contribuiría a que se aporten elementos a la normatividad vigente.Recursos contingentes en el mar CaribeLos recursos contingentes tipo C1, es decir, con los que existe un mayor grado de certeza de hallazgo de hidrocarburos, pasaron de 75 gigapiés cúbicos en 2022 a 2.795 gigapiés cúbicos para finales de 2025. En cuanto a los recursos 2C, también categorizados como contingentes, pasaron de 2.878 gigapiés cúbicos en 2022 a 4.723 gigapiés cúbicos en 2025. Mientras que los de la categoría 3C, es decir, con los que hay un mayor nivel de incertidumbre, crecieron de 2.957 gigapiés cúbicos en el año inicialmente mencionado a 7.855 gigapiés cúbicos en 2025.Imagen: PromigasPara la compañía transportadora de gas, esta magnitud permite tener previsiones sobre que el abastecimiento de gas en Colombia va a depender del desarrollo de las áreas. Incluso manifestó que habría puertas a un escenario de exportación. Sin embargo, añadió que la evolución dispar de las iniciativas de exploración y producción requiere una intervención estatal a través de instrumentos de política pública que permitan una mayor coordinación.