El domingo pasado, el colega Juan Miguel Vega ponía a competir en estas páginas a Imagen y Arjona por el dudoso honor de ser la calle más fea de Sevilla, concediéndole el trofeo a la primera. No seré yo quien niegue sus méritos, pero sospecho que, si el concurso se extendiera fuera del casco histórico, ambas tendrían pocas posibilidades de alcanzar siquiera los octavos de final. Más bien, saliendo del centro, lo difícil no es encontrar calles más espantosas que estas dos, sino calles que no lo sean. Nada más lejos de mi intención que enmendarle la plana a mi apreciado compañero, que ya advertía en su texto que la fealdad de Imagen resulta sobre todo simbólica. Y así es:... Ver Más