The Verge publicó hoy un análisis del New York Times y de varias encuestas que revela algo inusual en la política americana de 2026: los centros de datos de IA se han convertido en un tema bipartidista de campaña, con demócratas y republicanos atacando por igual la expansión masiva de infraestructura de IA en sus circunscripciones. Más de 30 candidatos de ambos partidos han firmado el «AI Pact» —un compromiso de campaña que incluye acabar con las desgravaciones fiscales para centros de datos, exigir revisiones de seguridad para modelos de IA avanzados y hacer a las empresas de IA legalmente responsables de los daños que causen sus productos.Los números de las encuestas son los que explican por qué esto se ha convertido en tema de campaña. Una encuesta de Gallup publicada este verano encontró que el 70% de los americanos se opone a que se construya un centro de datos cerca de su casa. Una encuesta separada de Data for Progress encontró que el 63% de los votantes —incluyendo mayorías de demócratas, independientes y republicanos— apoya una pausa de al menos un año en la construcción de nuevos centros de datos hiperescala. Y el análisis del NYT sobre gasto en publicidad política encontró que desde enero de 2026, campañas y grupos externos han gastado más de 45 millones de dólares en anuncios que mencionan centros de datos en carreras para gobernador, Senado y Cámara.¿Por qué hay tanta oposición popular a los centros de datos?La respuesta es el conjunto de impactos locales que los centros de datos hiperescala generan en las comunidades donde se construyen. Los argumentos que los vecinos llevan a los ayuntamientos y a los mítines electorales incluyen el consumo masivo de agua para refrigeración en zonas con escasez hídrica, el ruido constante de los sistemas de enfriamiento, el impacto visual en paisajes rurales y agrícolas, el impacto en las redes eléctricas locales que hace subir las tarifas para los hogares, y la promesa de empleos que solo materializa durante la construcción pero no en la operación.La ironía política es que la mayoría de los políticos americanos —de ambos partidos— apoyaron activamente la atracción de inversión en centros de datos hasta hace pocos meses. Posibles candidatos presidenciales demócratas de 2028 como los gobernadores Pritzker, Shapiro y Moore ofrecieron desgravaciones fiscales y beneficios para atraer proyectos de Microsoft, Google y Amazon a sus estados. La narrativa era sencilla: creación de empleo, competitividad con China, liderazgo tecnológico americano.Llevamos en wwwhatsnew.com siguiendo los debates sobre la energía y el impacto ambiental de la infraestructura de IA y hemos comprobado que las estimaciones de que los centros de datos americanos de IA podrían consumir más gas natural que Alemania y Japón combinados para 2035 cambiaron el marco del debate. Cuando los centros de datos dejaron de ser infraestructura discreta y pasaron a ser instalaciones industriales visibles con impacto en las facturas de luz locales, la coalición de apoyo se desintegró rápido.¿Qué están haciendo los estados y cómo responde Trump?La gobernadora de Nueva York Kathy Hochul impuso en julio la primera moratoria estatal de EE.UU. en la construcción de nuevos centros de datos hiperescala, válida por un año. Texas y otros estados con tradición favorable a la industria están también bajo presión de votantes que ven las grandes instalaciones de refrigeración como intrusiones en comunidades rurales que las industrias tecnológicas no entienden.Trump ha optado por la defensa de los centros de datos como parte de la competición con China: «China no podría estar más contenta con este movimiento anti-Data Center», escribió el 31 de agosto en Truth Social. Esa postura pone a muchos republicanos en una situación incómoda: quieren apoyar a sus votantes enojados, pero no quieren enfrentarse al presidente. El aumento masivo del consumo eléctrico de los centros de datos presiona sobre las redes eléctricas exactamente al mismo tiempo que la demanda de vehículos eléctricos también las presiona. La combinación de las dos curvas de demanda es lo que está haciendo que las tarifas eléctricas suban en zonas con alta concentración de centros de datos, y eso se siente en las facturas domésticas de los votantes. El fenómeno del agentic flooding — miles de solicitudes automatizadas por IA colapsando los servicios públicos digitales — es la cara interna del mismo problema: la infraestructura de datos no solo impacta el paisaje y la factura eléctrica, también los sistemas que los gobiernos usan para gestionar sus servicios.El AI Pact que han firmado más de 30 candidatos incluye también que las empresas de IA compartan parte de los beneficios económicos de la IA con los trabajadores afectados por la automatización. Es el tipo de propuesta que conecta dos debates distintos —la infraestructura de IA y el impacto en el empleo— en un argumento político unificado. Si el noviembre de 2026 cambia el equilibrio del Congreso, ese argumento político se convierte en propuestas legislativas concretas.El AI Pact que los candidatos están firmando incluye también una demanda de que las empresas de IA compartan parte de sus beneficios económicos con los trabajadores desplazados por la automatización. Es el puente entre el debate sobre la infraestructura física de los centros de datos y el debate sobre el impacto en el empleo que los candidatos están construyendo para atraer votantes de ambos lados del espectro político. La novedad de 2026 es que ese argumento está funcionando para ambos partidos simultáneamente, lo que en la política americana hiperpolarizada de los últimos años es inusual.Si el 3 de noviembre produce un cambio significativo en el Congreso —y las encuestas actuales sugieren que los demócratas tienen probabilidad de recuperar la Cámara— los 30+ candidatos que han firmado el AI Pact se convertirán en legisladores con un mandato explícito de regular la infraestructura de IA. Eso añade un nivel de urgencia legislativa que el debate de seguridad de IA, que es más abstracto para los votantes medios, no puede generar por sí solo. La combinación de la alarma de seguridad de esta semana (slowdown, Amodei, Von der Leyen) con la oposición local de base a los centros de datos puede ser la combinación que finalmente produzca legislación americana de IA antes de finales de año.La noticia Los centros de datos de IA se han convertido en el tema más votado de las elecciones de mitad de mandato de EE.UU. El 75% de los americanos se opone a tener uno cerca fue publicada originalmente en Wwwhatsnew.com por Natalia Polo.