El Gobierno ha asumido que la crisis de Ceuta se ha cronificado y busca contra el reloj una solución para avanzar en la «estabilización» de la situación. Y mientras eso ocurre, el argumentario se va modulando para tratar de escapar del coste político por la falta de respuestas a la ciudadanía. La aspiración inmediata no es la «normalización», pues reconocen que eso llevará meses, pero sí dan máxima prioridad a la reubicación de los migrantes en diferentes emplazamientos dentro de la ciudad autónoma. Consideran que es el paso necesario para sacarlos de las calles -con el impacto para la seguridad ciudadana que esto conlleva- y tener así localizados a los grupos de personas a los que deben filiar para tramitar... Ver Más