Santo Tomás de Aquino y su receta contra la tristeza: «El dolor se alivia con un buen sueño, un baño y una copa de vino»

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En la antigüedad, la tristeza podía interpretarse como una cuestión moral o espiritual. Pero ya en la Edad Media, Santo Tomás de Aquino demostró por qué es una figura tan influyente y recordada siglos después. Y es que el filósofo católico sostenía que el ser humano no es únicamente alma: también es cuerpo. Por eso, ante un sentimiento de pena daba importancia a pequeños placeres para revertirlo. Se le atribuye una frase muy significativa: «El dolor se alivia con un buen sueño, un baño y una copa de vino». Con esta reflexión no trataba de incitar al exceso o al consumo de alcohol como solución universal, sino destaca que las necesidades corporales pueden aliviar el sufrimiento. Dormir, asearse y disfrutar moderadamente de una bebida forman parte, en su pensamiento, de esos bienes sensibles que pueden ayudar a recuperar el ánimo. La clave está en entender su concepción del ser humano. Para Aquino, cuerpo y alma no son dos realidades completamente separadas, sino una unidad. De ahí que una alteración corporal pueda afectar al estado de ánimo y que, a la inversa La referencia al vino debe leerse en el contexto de la época. En la sociedad medieval, esta bebida formaba parte habitual de la alimentación y de la vida social, como sigue sucediendo hoy en día. Santo Tomás de Aquino diferenciaba entre el uso moderado de los bienes materiales y su abuso. En este sentido, la «copa de vino» es un ejemplo de un placer legítimo y moderado, más que una receta exacta para combatir cualquier tristeza. En lo que no hay dudas es en el baño y en el sueño. Siglos después de esta reflexión, diferentes estudios demuestran que exponerse al agua (ya sea en la ducha o en la bañera) mejora el estado de ánimo al bajar los niveles de cortisol y liberar endorfinas. Además, el sueño es un aspecto fundamental y muy estudiado. Dormir poco o mal influye negativamente en el estado de ánimo, así que descansar al menos ocho horas es un remedio necesario para afrontar el día y mejorar el estado de ánimo.