Algo se está agitando en las naciones históricas del Reino Unido, al margen de Inglaterra, pero el grado de esas turbulencias no es homogéneo. La voluntad secesionista de Escocia lleva más de una década ensayada, con referéndum incluido en 2024 (el separatismo fue derrotado 55% contra 45%), y el partido hegemónico durante todo ese tiempo, el SNP (Scottish National Party), sigue enarbolando como objetivo prioritario, con mayor o menor ímpetu, la independencia.Seguir leyendo