SpaceX ha mantenido conversaciones internas informales sobre la posibilidad de adquirir registros de clientes y datos operacionales de startups en crisis o ya difuntas para entrenar sus modelos de IA, según reportó Bloomberg el 17 de septiembre. Las conversaciones son exploratorias y pueden no producir ningún acuerdo. El comprador sería SpaceXAI, la unidad de IA de Elon Musk antes conocida como xAI, que ya tiene en marcha un modelo de lenguaje —Grok— con presencia en más de 50 países.El precedente que SpaceXAI tiene en mente es la compra que Google hizo del archivo de Spirit Airlines cuando la aerolínea quebró: 100 millones de emails y 500 millones de mensajes de Teams, que otro comprador superó con una oferta de 12,5 millones de dólares. SpaceXAI está considerando un método más que una compra concreta: establecer un proceso para identificar y adquirir estos activos de datos a medida que startups quiebran o entran en dificultades.El problema de esa idea en Europa tiene un nombre técnico: «responsable del tratamiento.» Cuando una empresa quiebra, sus datos de clientes no se transfieren automáticamente al comprador del activo con el mismo marco legal bajo el que fueron recogidos. El comprador se convierte en un nuevo responsable del tratamiento y necesita encontrar su propia base jurídica para usar esos datos. En el RGPD, esa base no puede ser «pagamos por ellos en la subasta de quiebra.»¿Qué investigación tiene abierta SpaceXAI en Europa y por qué importa este contexto?SpaceXAI no empieza desde cero en su relación con los reguladores europeos. La Comisión de Protección de Datos de Irlanda (DPC) abrió en abril de 2025 una investigación sobre si los posts públicos de usuarios europeos en X fueron procesados lícitamente para entrenar los modelos Grok. La DPC ya había usado en agosto de 2024 poderes de emergencia del Tribunal Supremo irlandés contra X por ese motivo.Hemos comprobado en wwwhatsnew.com que el debate sobre el LED de las gafas Meta y los sistemas de grabación activa en wearables tiene la misma lógica jurídica de base que el caso SpaceXAI: el consentimiento no viaja con los datos, y un usuario que compartió su correo electrónico con una startup de movilidad que luego quebró no dio su consentimiento para que xAI entrenara un modelo de lenguaje con esa información.El Consejo Europeo de Protección de Datos publicó en 2024 una opinión sobre los intereses legítimos como base del tratamiento. La opinión establece que esa base depende en parte de las expectativas razonables del afectado. Una persona que es cliente de una empresa que ya no existe no tiene ninguna expectativa sobre Grok. El decreto Trump de 2026 que autoriza a empresas privadas americanas a lanzar contraofensivas cibernéticas refleja el mismo enfoque de «los datos son un activo estratégico» que SpaceXAI está adoptando en la práctica: si los competidores tienen más datos, la respuesta es obtener más datos, independientemente de cómo fueron recogidos originalmente.SpaceXAI también reveló en agosto que Musk quiere entrenar a Grok «con la suma total de toda la información de SpaceX» y «con los empleados» — lo que sugiere que la compra de datos de startups no es el único vector de expansión del training set. El concepto de «privacidad como expectativa razonable» que la opinión de la CEPD aplica a los intereses legítimos es exactamente lo que une el caso de las startups quebradas con la investigación irlandesa sobre los posts de X: en ninguno de los dos casos existe la expectativa razonable de que los datos acaben en el training set de Grok. El que eso sea suficiente para bloquear la compra depende de que la DPC irlandesa se mueva antes que el departamento de M&A de SpaceXAI.El incidente de la compra de datos de Spirit Airlines también establece qué tipo de activos legales pueden venderse como parte de un proceso de quiebra. En EE.UU., el Capítulo 11 permite vender activos incluyendo bases de datos de clientes como parte de la masa concursal. El caso Spirit todavía tiene abierta la cuestión de si el acceso a los emails de 100 millones de pasajeros puede venderse bajo la regulación de datos americana. En Europa, el equivalente no existe: el RGPD no tiene excepción para procesos de quiebra en lo que respecta a la base jurídica del tratamiento.SpaceXAI tiene un perfil de relación con los datos que no facilita su posición regulatoria. Además de la investigación irlandesa sobre los posts de X para Grok, la empresa pidió a sus empleados sus declaraciones de impuestos a cambio de 420 dólares y no pagó. Ese tipo de historial hace que la DPC irlandesa —que ya demostró estar dispuesta a usar poderes de emergencia contra la empresa— tenga más incentivos para actuar con rapidez si SpaceXAI formaliza la compra de datos de startups europeas.La compra de datos de una startup española que hubiera quebrado crea el escenario más claro para el análisis regulatorio europeo. Los clientes dieron su email y datos para un servicio concreto. La empresa quiebra. SpaceXAI compra el activo de datos. Bajo el RGPD: no tiene base jurídica para usar esos datos. El consentimiento original no incluía entrenar modelos de IA de terceros. Bajo la normativa americana: depende del estado. La fragmentación regulatoria americana es exactamente el tipo de laguna que la compra de datos de startups quebradas puede explotar.Los datos de Spirit Airlines que Google intentó adquirir —y que fueron superados por una oferta de 12,5 millones de dólares de Micro1— nunca llegaron a usarse para entrenar ningún modelo. La DPC irlandesa ha mantenido abierta su investigación sobre los datos de X durante más de un año. Si SpaceXAI formaliza la compra de datos de startups europeas mientras esa investigación está activa, el regulador irlandés tendrá la oportunidad de establecer un precedente que afectaría a todas las compras similares en Europa. La única certeza que tiene SpaceXAI es que la compra de datos de startups europeas que operen bajo el RGPD requerirá un análisis de privacidad previo mucho más riguroso que la compra equivalente en EE.UU. La Autoridad Irlandesa de Protección de Datos tiene todos los incentivos para intervenir preventivamente.La noticia SpaceX evalúa comprar datos de clientes de startups quebradas para entrenar a Grok, y en Europa hay un problema legal que no tiene solución sencilla fue publicada originalmente en Wwwhatsnew.com por Natalia Polo.