Sevilla vuelve a quedar a la cola de las grandes inversiones en aeropuertos. El ministerio de Transportes dirigido por Óscar Puente ha apeado oficialmente a San Pablo de la necesaria ampliación para los próximos años. Así lo ha hecho oficial el documento de regulación aeroportuaria para el periodo 2027-2031 aprobado este martes por el Consejo Ministros, que contempla una inversión de cerca de 13.000 millones de euros en toda la red de aeropuertos españoles gestionada por Aena en nuestro pais, de los que solamente 1.267 millones irán a parar a Andalucía, y 235 concretamente a Sevilla. La inversión en el aeropuerto de San Pablo será de 235 millones de euros para el próximo quinquenio, lejos de las multimillonarias inversiones en otros enclaves como Barajas o el Prat, donde se acometerán nuevas ampliaciones. Sin la ejecución de nuevas terminales que tanto demandan empresarios y administraciones locales, la inversión repercutirá en actuaciones como la ampliación de la zona de control de seguridad, el desarrollo del plan fotovoltaico o la renovación de la climatización y adecuación de la protección contra incendios. Si bien Aena ya destacó hace unos meses que la cifra presupuestada para Sevilla es «muy superior» a la del actual quinquenio, que es de 55 millones, resulta a todas luces insuficiente dado que el de la capital andaluza será el duodécimo en inversión estatal hasta 2031. En Andalucía se ve ampliamente superado por el de Málaga, que recibirá 830 millones con la cuarta mayor inversión nacional. Pero este también estará lejos de los casi 4.480 millones que irán a parar a Madrid o los 1.765 millones de Barcelona. Una vez más, Óscar Puente relega a Sevilla a un papel secundario en el furgon de cola de las inversiones en infraestructuras y transportes.