La premiere de Resident Evil ha estado marcada por la gran acogida del nuevo film de Zach Cregger tras el éxito de Weapons. El director se había pasado a una IP motivando cierta suspicacia por cómo esto podía afectar a su estilo, pero los temores eran infundados y al parecer la película mantiene toda su personalidad. Es lo que más ha sorprendido del evento, junto a la aparición de Paul Walter Hauser en la alfombra roja.Conocemos a este intérprete por Yo, Tonya o Richard Jewell, y cuenta con un papel secundario en Resident Evil. Su presencia ha dado qué hablar, en otro orden de cosas, por la indumentaria: Hauser llevaba una camiseta negra con un rótulo de lo más llamativo (“Kubrick no se suicidó”) y un pin sobre ella lleno de números. Variety no dudó en preguntarle por ambas cosas, y así es como descubrimos que los números hacían referencia a las coordenadas del Rancho Zorro de Nuevo México.Dicho rancho guarda relación con el caso de Jeffrey Epstein: una trama criminal a gran escala que apela a todo tipo de celebridades, y que en los últimos meses se ha concretado a través de un número inabarcable de documentos, los archivos de Epstein. Parte de los cuales referían, claro, al Rancho Zorro, donde en mayo las autoridades de Nuevo México empezaron a investigar. Lo que Hauser quiere, entonces, es alertar de la importancia de este caso.“En su momento fue propiedad de Jeffrey Epstein. Está envuelto en misterio, y luego, al parecer, lo compró una iglesia, lo cual me parece aún más inquietante”, contó sobre el rancho. Su objetivo es “crear conciencia sobre las personas malvadas que actúan de forma encubierta y sobre las que conviene hacer una pequeña búsqueda en Google”.En cuanto a la frase de la camiseta, Hauser aclaró que se trata de una broma. Solo se estaría “divirtiendo haciendo referencia a una pequeña teoría de la conspiración”. Stanley Kubrick murió por un infarto en 1999, pero esto también ha sido vinculado a Epstein a través de la película que acababa de terminar cuando falleció: Eyes Wide Shut, que según algunos conspiranoicos había tenido que eliminar parte de su metraje por mostrar una trama de abuso sexual contra niños en temor a las represalias de Epstein.Justamente Vivian Kubrick, hija del director y responsable del patrimonio, tuvo que salir hace poco a X a aclarar que ese metraje no existía. Hauser, por su parte, lleva todo el año empeñado en llamar la atención sobre los archivos de Epstein, como pudimos apreciar en una extensa publicación de Instagram en febrero. “Queridos amigos de Hollywood: os habéis pronunciado a favor de gran variedad de causas, todas dignas de atención, aunque algunas más urgentes que otras”.“En este momento, los archivos de Epstein que se han hecho públicos implican a abogados, políticos y miembros de medios de comunicación y del mundo del espectáculo en los peores delitos que uno pueda imaginar: esclavitud, violación, tortura… de niños y adolescentes. Con detalles y alusiones que van desde asesinatos rituales hasta canibalismo”. Hauser ha querido ampliar el alcance de su lucha con Resident Evil.