Sevilla consume las últimas horas del fin de semana en la tarde de un caluroso domingo. Los uniformes ya están planchados y el sol anda cayendo poco a poco. Antes, tocar a rebato era avisar de un peligro haciendo sonar muy fuerte las campanas de un territorio, alertar a los tuyos y convocarlos para la conjura. Por eso, y sirviéndose también de la soleá de su admirado Juan Mojama, José Mercé ha elegido ese título para su regreso a la Bienal de Sevilla. Él llama a rebato porque quiere advertir a la afición de que se pierde el cante, porque entiende que a sus 71 años ha llegado el momento de erigirse como uno de los guardianes del patrimonio de... Ver Más