Estados Unidos da un paso más en la renovación de su arsenal nuclear terrestre. La Fuerza Aérea y Northrop Grumman han ensamblado por primera vez un LGM-35A Sentinel en posición vertical, la misma orientación que tendrá cuando sea lanzado desde un silo. Eso sí, es importante remarcar que el ejemplar en cuestión era inerte y no estaba destinado a volar.La prueba se realizó en la Base de la Fuerza Espacial de Vandenberg, en California, después de cuatro meses de trabajo. El objetivo en sí no era comprobar solo si las piezas encajaban, sino ensayar lo que rodeará a un lanzamiento real: transportar las secciones, moverlas con grúas, unirlas de forma segura y revisar sus conexiones.El sustituto del Minuteman III ya apunta a su primera prueba de vuelo El ejercicio, bautizado como Pathfinder, permitió montar las tres etapas de propulsión, la parte superior y el resto de componentes como una sola unidad. Después, el Sentinel fue desmontado de nuevo. Así, los equipos comprobaron que los procedimientos previstos pueden realizarse de manera segura sobre una plataforma de pruebas.Al mismo tiempo, Northrop Grumman y el 719º Escuadrón de Pruebas completaron una revisión del diseño para el primer vuelo. La Fuerza Aérea mantiene ese ensayo para 2027, cuando el programa tendrá que demostrar en condiciones reales lo probado hasta ahora en tierra.El Sentinel sustituirá al veterano Minuteman III, en servicio desde 1970 y todavía desplegado en 400 sitios. Este año, Estados Unidos volvió a probar un Minuteman III desarmado desde Vandenberg para comprobar que el sistema continúa siendo fiable mientras llega su sucesor.El nuevo misil utiliza tres motores de combustible sólido y tendrá un alcance oficial superior a las 6.000 millas, algo más de 9.600 kilómetros. La Fuerza Aérea también sitúa su velocidad alrededor de Mach 23 al final de la fase de impulso. Su función será mantener el componente terrestre de la tríada nuclear estadounidense, junto a bombarderos estratégicos y misiles lanzados desde submarinos.El plan contempla desplegar unos 400 Sentinel en Wyoming, Montana y Dakota del Norte. No empezarán a entrar en servicio inmediatamente después del vuelo de 2027: la capacidad operativa inicial está prevista para comienzos de la década de 2030.Por su parte, Northrop Grumman coordina a más de 500 empresas y una plantilla superior a 10.000 personas para desarrollar un sistema pensado para seguir operativo hasta 2075. Haberlo colocado en vertical no significa que el Sentinel esté terminado, pero sí que ha dejado de ser un diseño sobre el papel y empieza a parecerse al misil que sustituirá a uno de los pilares nucleares de Estados Unidos.