Ha pasado algo muy curioso con el teléfono: con el paso de los años terminó perdiendo su función más básica, la de llamar. No es que hayamos dejado de utilizarlo para eso, pero sí es verdad que la mensajería ha terminado fagocitando a las llamadas. Y hay otro punto que le está dando el golpe de gracia: el spam telefónico. Un estudio de Hiya pone de relieve el problema.Las llamadas desconocidas. El uso del teléfono para llamar ha descendido mientras aplicaciones como WhatsApp han ido aglutinando mensajes, audios y llamadas. Aunque hay otro elemento que está influyendo en que dejemos de llamar con el móvil: los números desconocidos. Hiya pone una cifra: recibimos una media de siete llamadas spam a la semana. Los datos de la CNMC muestran que en 2020 consumíamos 2.196 minutos de llamadas móviles por línea y año. En 2025 fueron 1.839 minutos, un 16% menos Pese a que España ha ido recortando el acceso de los spammers a los números de teléfono, seguimos recibiendo esas llamadas molestas. Es más, según el informe de Hiya, el 39 % de los encuestados afirma que recibe más comunicaciones no deseadas ahora que hace un año. El estudio abarca una muestra de 12.000 personas de seis países (de ellos 2.000 españoles) y se realizó entre el 17 de diciembre de 2025 y el 2 de enero de 2026. Qué hacemos cuando recibimos una llamada desconocida. Imagen de Hiya traducida Hemos encontrado una solución. Una de las conclusiones que me han parecido más curiosas es que, ante la necesidad, ha surgido un parche. Yo llevo años consultando los números desconocidos que me llaman en el buscador de Google. Y el estudio de Hiya le ha puesto cifra a esta costumbre: el 13 % de los usuarios busca el número mientras suena para así identificarlo como spam.El problema de las llamadas desconocidas es tan grave, que el 86 % de los encuestados por Hiya asegura que no las responde. Aquí yo estoy con ellos: si en pantalla aparece un número que no se refleja en la agenda, lo más seguro es que no le dé oportunidad. A no ser que esté esperando una comunicación. En Xataka Móvil Ni los operadores ni la Policía pueden frenar las llamadas spam de números locales falsos. Pasarán los años y seguirán sin conseguirlo Cuando la molestia va mucho más allá. Que el móvil suene es un incordio. Si descolgamos y nos intentan estafar, el inconveniente sube de nivel. Y si logran hacerlo puede convertirse en un verdadero problema: el 15 % de los usuarios del estudio perdió dinero en una estafa. En cifras relacionadas directamente con España, la pérdida media de dichas estafas alcanzó los 515 euros.Ante el riesgo de perder dinero por una llamada spam, los usuarios tienen un culpable: el operador. El 31 % de las personas consultadas por el estudio declara que el operador debería asumir el protagonismo en el freno de las estafas telefónicas. Y van más allá: el 53 % cree que deberían asumir parte de las pérdidas económicas causadas por dichas estafas.No es solo que el móvil suene cuando no queremos. El spam telefónico ha conseguido mucho más que molestarnos: ha logrado que desconfiemos de la propia llamada, que cuando no vemos un nombre conocido en pantalla sea motivo suficiente para no descolgar. Y supone un pequeño fracaso para el teléfono, un objeto que diluyó las fronteras de la comunicación y que ahora necesita nuevas barreras para que sigamos comunicándonos.Imagen de portada | Iván LinaresVía | Redes&TelecomEn Xataka Móvil | Las llamadas spam se nos han ido de las manos: estamos tan hartos que hasta los propios operadores han movido ficha - La noticia Hay tanta desconfianza hacia las llamadas que hemos desarrollado un nuevo reflejo: buscar en Google quién llama antes de responder fue publicada originalmente en Xataka Móvil por Iván Linares .