La crisis de la vivienda condiciona la vida familiar, social, económica y laboral de los jóvenes. Y también otra faceta igual de importante: la académica. Estudiar en una universidad o en otra no solo depende de las notas de corte, sino de si te lo puedes permitir. La escasez de oferta y el elevado precio de las habitaciones reducen seriamente las opciones de quienes necesitan desplazarse para cursar una titulación. Las cuentas no salen ni siquiera recibiendo la beca de residencia del Ministerio de Educación.Seguir leyendo....