Encontrar un trabajo, independizarse y poder construir un futuro son objetivos vitales que cada vez resultan más complicados de conseguir para los jóvenes, especialmente en las grandes urbes. Mario Pérez, un joven de 23 años que vivía en Valencia, el pequeño de nueve primos, tuvo claro que debía buscar una alternativa lejos de su ciudad. Y la encontró en Valdemoro-Sierra, un pequeño pueblo de Cuenca de menos de 100 habitantes en donde ha podido abrir su propio bar. Seguir leyendo....