Tres investigadores con una suscripción a Claude llegaron al código privado de OpenAI en menos de 72 horas: gastaron menos de 3.000 dólares en el intento
No hackearon nada a escondidas. Todo el operativo ocurrió dentro de un programa oficial de recompensas por vulnerabilidades, con el visto bueno de la propia OpenAI y un final tan controlado como el comienzo