¿Por qué el dólar en Colombia cayó de $4.000 a casi $3.000 en menos de un año? Esto dicen analistas de lo que se espera para la tasa de cambio

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Dólar en Colombia. Foto: CanvaEl 4 de septiembre de 2025, el precio del dólar en Colombia comenzó su descenso desde el nivel de los $4.000. Casi un año después, la moneda estadounidense rompió a la baja la barrera de los $3.100 y alcanzó su nivel más bajo desde entonces el 22 de agosto de 2026, cuando se cotizó en $3.048.Aunque la divisa retomó su camino al alza y a la fecha se negocia sobre los $3.150, un dólar en $3.000 o incluso por debajo ya no parece una idea tan descabellada. La pregunta es qué explica este giro y cuáles son las fuerzas que han llevado al billete verde a perder terreno frente al peso colombiano.Una combinación de factoresLo primero que hay que tener en cuenta es que el comportamiento del dólar responde tanto al contexto internacional como a las condiciones locales. Sin embargo, en este caso, los factores externos suelen tener un mayor peso en el comportamiento de la divisa.Según explica Juan Pablo Vieira, CEO de JP Tactical, el frente internacional es el que marca la dirección que tomará la moneda, mientras que el local determina la magnitud del movimiento.Para dimensionarlo mejor, lo que ocurre con el billete verde a nivel global, el rumbo de las tasas de la Reserva Federal de EE. UU. (FED), el apetito por el riesgo y el comportamiento de las materias primas establecen el escenario. En Colombia, por su parte, las tasas de interés, los flujos de capital, el precio del petróleo, la percepción de riesgo y las condiciones fiscales pueden acelerar o moderar ese movimiento.“Por eso no podemos analizar el USD/COP mirando únicamente a Colombia. El peso es una moneda emergente y está permanentemente comparándose con el comportamiento de otras monedas globales”, destaca Vieira. Con eso claro, pasemos a revisar el escenario en el que se ha estado moviendo esta divisa en el último año. El descenso del dólar comenzó en un entorno de debilitamiento global del dólar y la búsqueda de mayor rendimiento por parte de los inversionistas en mercados emergentes, como Asia y América Latina. Eso sumado a que Colombia mantenía un diferencial de tasas atractivo y que la percepción de riesgo sobre los activos colombianos se había reducido.De un tiempo para acá también vienen pesando las expectativas sobre los tipos de interés de la FED y el conflicto geopolítico en Medio Oriente, el cual viene impulsando al alza los precios del petróleo. En este último caso, por ejemplo, el territorio nacional se ve beneficiado como exportador de crudo, porque se incrementa la oferta de dólares por exportaciones y regalías. La otra cara de la moneda se ve reflejada en que, cuando el dólar baja, el peso colombiano se ve favorecido. De acuerdo con Daniel Gómez Gaviria, profesor de economía de la Universidad de los Andes, esto explica por qué cuando aumenta la oferta de dólares o disminuye la demanda relativa por la divisa, el precio del dólar en pesos cae.“Es positivo para importadores, viajeros y empresas endeudadas en dólares. También ayuda a contener algunos precios importados y, por esa vía, la inflación. Pero tiene una contraparte: reduce los ingresos en pesos de exportadores, y hace aún más importante una buena agenda de competitividad para que la volatilidad del peso no sea un factor disruptivo”, destacó el experto. Destacado: Así funcionarán los contratos estatales para la reconstrucción del país tras el terremoto del 10 de agosto: Gobierno expide decretoDólar en Colombia.Foto: ©Rrraum de Getty Images a través de Canva.com.¿Un dólar a $3.000?A lo largo del mes de agosto, el billete verde se cotizó por debajo de los $3.100. Del 19 al 26 de agosto, la moneda se movió en un rango entre los $3.098 y los $3.081 hasta retomar la senda. En ese sentido, se contemplan varios escenarios respecto al comportamiento que puede adoptar. Alexander Ríos, economista y CEO de Inverxia, destacó que, si bien se prevé la idea de que la divisa se ubique en niveles por debajo de los $3.000, para que esto ocurra deben coincidir varios elementos. Esto incluye la confirmación de un ajuste fiscal, la continuidad diferencial de tasas, un petróleo sostenidamente alto y un entorno global que no se vuelva demasiado adverso para las monedas emergentes.Vieira, por su parte, resaltó que este nivel no constituye necesariamente un piso definitivo, pues podría llegar a bajar más allá de eso. También hizo énfasis en que esta no es una zona ajena para el mercado colombiano, pues la tasa de cambio visitó este nivel durante el período 2015-2020.“El dólar no tiene necesariamente en los $3.000 su piso. Desde el Modelo Táctico vemos escenarios en los que podría buscar $2.800 e incluso $2.700, pero ese movimiento dependerá, principalmente, de la evolución del dólar a nivel global y del comportamiento de las monedas emergentes”, explicó. Los expertos también coinciden en que, más que establecer un precio objetivo rígido, lo importante es entender que, mientras se mantengan las condiciones que favorecen al peso, el mercado puede seguir buscando niveles inferiores. Ahí el contexto internacional jugará un peso importante, ya que será el determinante para definir hasta dónde puede llegar la divisa estadounidense. Destacado: Gobierno habilita créditos, seguros y entrega de ahorros para afectados por terremoto