Hay personas que tienen que esforzarse de lo lindo para controlar las tormentas que le acechan en su interior. A João Cancelo le va bien dedicarse al fútbol, porque sobre el terreno de juego, con libertad para hacer un poco lo que le viene en gana, puede expandir ese caos que resulta tan desconcertante como hermoso. Se le perdona, claro, que pueda fallar en un gol del Racing cuando, en la misma noche de perros, regala dos martillazos desde fuera del área que glorifican el momento de un Barça que ya enlaza siete victorias (seis en Liga, una Champions) en su mejor inicio de temporada de siempre.Seguir leyendo....