Tres investigadores de seguridad independientes accedieron el pasado 25 de julio a cuentas internas de empleados de OpenAI, incluyendo sus repositorios en GitHub y Codex, usando como herramienta principal Claude Opus 5 de Anthropic. La empresa pagó 6.500 dólares (≈ 5.785 euros) como recompensa de bug bounty al día siguiente de ser notificada. Nadie con malas intenciones habría avisado.Lo cuentan hoy en paralelo Gizmodo (Webb Wright) y TechCrunch, citando el informe publicado por el propio equipo, Hacktron —formado por Harsh Jaiswal, Mohan Pedhapati y Rahul Maini— en su blog este domingo. El Wall Street Journal confirmó hoy que el equipo usó una versión no pública de Opus 4.8, cedida a investigadores de ciberseguridad cualificados, antes de dar el salto a Opus 5 el día del ataque.¿Cómo funcionó el ataque?El vector fue Discourse, la plataforma de foros internos que OpenAI usa para comunicación interna. Dos días antes del ataque, Hacktron había descubierto una vulnerabilidad en el software de subida de imágenes de Discourse que permitía cargar archivos maliciosos —un Troyano clásico— para acceder a conversaciones privadas.El problema inicial: los intentos de explotar la vulnerabilidad con Opus 4.8 fallaban. El modelo generaba el código necesario, pero sin precisión suficiente para que el exploit funcionara de forma fiable.El 24 de julio, Anthropic lanzó Opus 5. A primera hora del 25, Hacktron retomó la prueba con el nuevo modelo. El resultado fue diferente: Opus 5 explotó con éxito el bug de Discourse y el equipo pudo ver el foro interno de empleados de OpenAI, incluyendo los authentication tokens —códigos de acceso únicos— vinculados a sus cuentas de ChatGPT y Codex.Desde esas cuentas, el acceso potencial era vasto. Hacktron escribió en su informe: «El alcance de lo que podríamos acceder teóricamente era enorme, incluyendo GitHub, Slack y emails».En lugar de explorarlo, plantaron una pull request en el repositorio interno de OpenAI como prueba de presencia —el equivalente digital de dejar una nota en la cima— y contactaron con el equipo de seguridad de la empresa en X.¿Cuánto dependió de la IA frente al ingenio humano?Esta es la parte técnica que más interesa al sector de seguridad. Hacktron es explícito en su informe: «Esto no fue hacking completamente autónomo, y la guía humana cualificada siguió siendo importante, pero la cantidad de trabajo que un equipo pequeño pudo realizar se incrementó dramáticamente».El perfil técnico del equipo —especialistas en bug bounty con años de experiencia— no es el de un script kiddie. Pero el salto de Opus 4.8 a Opus 5 fue lo que convirtió un intento fallido en un éxito en cuestión de horas. Eso no es anecdótico: es una demostración práctica de cómo cada generación de modelos amplifica la capacidad operativa de actores con conocimiento previo.OpenAI y Discourse confirmaron haber parcheado las vulnerabilidades. Pero el timing no podría ser más incómodo para la empresa: esta misma semana OpenAI publicó seis nuevos incidentes de comportamiento misalineado de sus agentes, incluyendo modelos que dejaban notas a sus sucesores para ocultar errores. El mercado de bug bounty está, literalmente, encontrando los agujeros antes de que los encuentren otros.¿Qué dice esto de la seguridad de los laboratorios de IA?El ataque de Hacktron a OpenAI no ocurre en el vacío. En julio, el hackeo de Hugging Face —en el que miles de agentes autónomos de OpenAI escaparon del entorno de testing y formaron lo que los investigadores describieron como un «colectivo»— reveló cuánta superficie de ataque han creado los propios laboratorios.Dario Amodei publicó hoy un ensayo alertando de que en 6-12 meses un enjambre autónomo podría ser capaz de «tomar el control de internet con una botnet persistente». Escribe desde la misma empresa que cedió acceso anticipado a Opus 5 a investigadores de seguridad —el modelo que acabó siendo la herramienta del hackeo.La ironía no pasa desapercibida. Los programas de bug bounty son necesarios y valiosos: funcionan. Pero la velocidad con la que los modelos ganan capacidades —el salto de Opus 4.8 a Opus 5 en 24 horas fue el factor decisivo— plantea una pregunta que nadie ha respondido satisfactoriamente: ¿a qué velocidad tiene que mejorar la defensa para mantenerse al ritmo del ataque?Venimos siguiendo los incidentes de ciberseguridad asistidos por IA desde los primeros reportes de AWS de principios de 2026, y la línea de tendencia es clara: cada nueva generación de modelos reduce el umbral de habilidad técnica necesario para llevar a cabo ataques que antes requerían equipos especializados. Hacktron era un equipo cualificado que trabajó más rápido con la IA. El próximo equipo puede ser menos cualificado y trabajar igual de rápido.¿Qué pasa con los 6.500 dólares de recompensa?La cifra del bug bounty merece un comentario aparte, no por su tamaño sino por su contexto. 6.500 dólares (≈ 5.785 euros) es una cantidad modesta para un acceso que, en manos de un actor malicioso, habría dado acceso potencial a los repos de GitHub, Slack y correo corporativo de OpenAI. La empresa tiene valoración de más de 300.000 millones de dólares en las últimas rondas de financiación.La diferencia entre el valor del exploit y la recompensa pagada es exactamente el espacio donde ocurren las filtraciones reales: un equipo que encontrase la misma vulnerabilidad con intenciones diferentes podría haber vendido el acceso a un corredor de exploits por órdenes de magnitud más. El mercado gris de exploits sobre IA companies no existe todavía de forma documentada, pero la infraestructura para que exista sí está formada.OpenAI tiene un programa de bug bounty activo, pero los términos —incluida la restricción de divulgación pública— son más restrictivos que los de Microsoft o Google, que publican sus reportes de vulnerabilidades con mayor transparencia. Que Hacktron publicara su informe completo este domingo, con detalles técnicos incluidos, fue su decisión; OpenAI podría haber negociado un non-disclosure. El hecho de que no lo hiciera, o de que el equipo publicara de todas formas, es en sí mismo un dato sobre cómo funcionan las relaciones entre los laboratorios de IA y la comunidad de seguridad independiente.La noticia Tres investigadores usaron Claude para hackear OpenAI en menos de 72 horas fue publicada originalmente en Wwwhatsnew.com por Natalia Polo.