Lo recuerdo como algunas cosas importantes de la primera infancia. Sin demasiados detalles, pero asociadas a momentos muy especiales. El pájaro verde fue el primer libro que vuela en mi memoria como verdaderamente mío. Era un libro de colegio, de esos de tapas duras que las visionarias mamás forraban en los años 70 y 80 para garantizar su resiliencia y desarrollo sostenible. Formaba parte de aquel aprendizaje en el que las letras iban dejando de ser dibujos para convertirse en palabras y las palabras empezaban a construir historias. Cada pequeño avance producía una sensación extraordinaria: entender algo que previamente permanecía oculto. Cuando nos topamos con los catastróficos resultados del último Informe PISA y advertimos el deterioro de la comprensión lectora... Ver Más