En Sevilla hay más bares que gente pero más criticones que veladores. Y miren que eso parecía casi imposible, pero lo han conseguido. Resulta que ahora se ha hecho viral poner el grito en el cielo porque el alcalde quiere cumplir con la ordenanza municipal y autorizar que los negocios puedan poner unas mesas y sillas en la puerta de sus locales. Lo que vale para la Magdalena, Pino Montano, el Cerro o Bellavista está vetado para la Plaza Nueva porque así se les ha antojado a esa especie de legisladores de la sevillanía que se dedican a dictar sentencia desde su tribuna anónima de las redes sociales. Esos a los que les parece bien tomarse un café en la... Ver Más