Alertas capaces de anticipar conflictos entre aeronaves, sistemas que calculan trayectorias, herramientas que ordenan automáticamente una secuencia de llegadas, modelos que intentan predecir cómo una tormenta afectará a la capacidad de un sector aéreo y simuladores capaces de recrear desde una situación de tráfico intenso hasta una emergencia. La imagen del controlador aéreo pendiente solo del radar pertenece cada vez más al pasado. La digitalización, la automatización y, más recientemente, la IA modifican una profesión en la que, sin embargo, la última decisión sigue siendo humana. El cambio resulta evidente si se compara el puesto actual con el de hace quince o veinte años. Enaire, gestor estatal de navegación aérea, recuerda que entonces los controladores trabajaban fundamentalmente con la información... Ver Más