La IA se ha extendido por las empresas más deprisa que sus controles. Parte de ese uso ocurre con herramientas y cuentas personales fuera de la supervisión corporativa, el denominado shadow AI . En 2026, Cyberhaven observó que el 32,3% del uso empresarial de ChatGPT se producía desde cuentas particulares. Además, el 39,7% de los movimientos de datos hacia aplicaciones de IA contenía información sensible. Pero una nueva obligación europea puede empezar a dejar rastro donde apenas lo había. Desde el 2 de agosto, los proveedores de sistemas que generan contenido sintético en la UE deben garantizar que sus resultados estén marcados en un formato legible por máquina y puedan detectarse como creados o manipulados por IA. Anthropic aplicará su... Ver Más