Así será la exploración de fracking en Colombia. Foto: Pexels - Griya yuda / Equipo Abelardo de la EspriellaFabio Arjona, nuevo MinAmbiente, explica cómo se aplicaría el fracking y los límites territorialesEn las últimas horas, el presidente electo, Abelardo de la Espriella, designó a Fabio Arjona Hincapié como próximo ministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible. El biólogo marino asumirá el cargo el 7 de agosto y llegará a la cartera con más de dos décadas de experiencia en temas relacionados con la conservación de ecosistemas, el desarrollo sostenible y la gestión ambiental.Arjona Hincapié se desempeña actualmente como director de Conservation International Colombia, organización dedicada a promover iniciativas de protección de la biodiversidad, conservación de áreas estratégicas y fortalecimiento de comunidades locales. Desde esa posición ha participado en proyectos vinculados con la protección de ecosistemas terrestres y marinos, así como en estrategias para impulsar alternativas económicas compatibles con el cuidado de los recursos naturales.Uno de los asuntos que deberá enfrentar durante el próximo Gobierno será la discusión sobre la exploración de hidrocarburos mediante fracturamiento hidráulico, conocido como fracking. El tema hace parte de las propuestas contempladas en el plan de Gobierno de De la Espriella y ha generado debate entre sectores ambientales, comunidades, organizaciones sociales y representantes de la industria energética.En una entrevista con El Tiempo, Arjona señaló que una eventual autorización de proyectos de fracking estaría condicionada a la aplicación de controles ambientales estrictos y al cumplimiento de estándares técnicos de referencia internacional. El ministro designado precisó que el sector ambiental no ejecuta las operaciones de fracturamiento hidráulico, pues esa responsabilidad corresponde a las empresas y entidades vinculadas con la infraestructura y los hidrocarburos.No obstante, explicó que el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, junto con la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales, ANLA, tendría la responsabilidad de evaluar las solicitudes, definir las condiciones ambientales, otorgar o negar licencias y realizar seguimiento a las actividades que lleguen a ser autorizadas. El objetivo, según expuso, sería garantizar que los proyectos cumplan las exigencias establecidas para prevenir, mitigar y compensar posibles impactos sobre los ecosistemas y las comunidades.Arjona indicó que, si se habilitan operaciones de este tipo, deberán aplicarse las mejores prácticas disponibles a escala internacional. También sostuvo que no existen impedimentos tecnológicos definitivos para desarrollar el fracking bajo parámetros técnicos y ambientales adecuados. Sin embargo, aclaró que esta actividad no podría realizarse en cualquier zona del territorio nacional.Proyectos de fracking. Foto: tomada de PixabayDe acuerdo con su planteamiento, un posible desarrollo de proyectos de fracturamiento hidráulico estaría limitado a áreas específicas de los valles interandinos y del Magdalena Medio. La extensión conjunta de esas zonas no superaría los 2.000 kilómetros cuadrados, una proporción reducida frente al total del territorio colombiano. La delimitación de las áreas agregó, tendría que responder a criterios técnicos, ambientales, geológicos y sociales.Recomendado: Empresarios de Santander piden fracking para garantizar la seguridad energética de ColombiaEl futuro ministro también se refirió a las preocupaciones expresadas por distintos sectores ciudadanos frente a eventuales afectaciones sobre las fuentes de agua y una mayor presión sobre los territorios. En ese sentido, consideró que la protección ambiental debe traducirse en mecanismos concretos de control, monitoreo y restauración, más allá de las declaraciones públicas.Para Arjona, uno de los factores que debe atenderse en la estrategia de conservación es la pobreza. Según explicó, varias prácticas que deterioran los ecosistemas están asociadas con necesidades económicas no resueltas en comunidades que dependen directamente de los recursos naturales. Por ello, planteó la necesidad de fortalecer actividades productivas sostenibles que permitan mejorar las condiciones de vida sin aumentar la degradación ambiental.El próximo Gobierno buscaría mantener los ingresos provenientes de las actividades energéticas y mineras, aunque bajo mayores exigencias de control. Desde esa perspectiva, parte de esos recursos podrían destinarse a financiar la transición energética, la conservación de ecosistemas y los programas de restauración ambiental en distintas regiones del país.Campo con técnica de fracking. Imagen: generada con AIAsí será la propuesta de política ambiental en el Gobierno De la EspriellaFabio Arjona sostuvo que la política ambiental del Gobierno de Abelardo de la Espriella deberá concentrarse en tres ejes: agua, biodiversidad y comunidades. En su opinión, la protección de los ecosistemas requiere seguridad y control territorial para combatir las actividades ilegales que afectan bosques, ríos, páramos y zonas costeras.En materia hídrica, el ministro designado planteó la necesidad de garantizar la seguridad del agua para las ciudades y las zonas rurales. Entre las prioridades mencionó el cuidado de los páramos, la protección de cuencas hidrográficas, la recuperación de ríos y la conservación de los océanos. También afirmó que ningún proyecto de infraestructura debería comprometer la disponibilidad de agua para el abastecimiento de la población.Dentro de las acciones previstas figura el fortalecimiento de los consejos de agua, espacios que articulan a autoridades, comunidades y otros actores en torno a la gestión de este recurso. Asimismo, Arjona señaló que una de las prioridades será combatir la minería ilegal, debido a sus efectos sobre las fuentes hídricas, los suelos y los ecosistemas estratégicos.El componente marino también ocuparía un lugar relevante dentro de la política ambiental. El futuro ministro habló de impulsar procesos de recuperación de arrecifes y manglares, además de promover una economía azul que permita aprovechar de manera sostenible los recursos de las zonas costeras y marinas.La propuesta ambiental del próximo Gobierno, según lo expuesto por Arjona, buscará articular la conservación con el desarrollo productivo, la seguridad territorial y la atención de las necesidades sociales. El reto estará en traducir esos planteamientos en decisiones regulatorias, programas de inversión y mecanismos efectivos de seguimiento ambiental.