La Policía Nacional ha detenido en la localidad sevillana de Arahal a uno de los fugitivos más buscados de Francia, un hombre que durante años había llevado una vida aparentemente normal bajo la identidad de Eric. Conocido en el municipio por trabajar como repartidor de pollos y también como jornalero en el campo, el arrestado era en realidad Dominique Delattre, reclamado por las autoridades francesas desde hace más de dos décadas tras escapar de una prisión del sur del país.Delattre permanecía huido de la justicia desde octubre de 1997, cuando logró escapar de un centro penitenciario francés. Antes de su fuga había participado, junto a otros dos cómplices, en el asalto con armas de fuego a un furgón blindado que transportaba dinero procedente de una sucursal bancaria. Durante el atraco, uno de los vigilantes que custodiaban el dinero resultó gravemente herido, unos hechos que llevaron a que el delincuente fuera considerado uno de los criminales más buscados de Francia.Tres años de investigación hasta localizarlo en ArahalLa investigación comenzó en 2023 en colaboración con Fast Francia y permitió ejecutar hasta cinco órdenes europeas de investigación para tratar de localizar al prófugo. Después de tres años de pesquisas, los agentes concluyeron que el fugitivo podría estar ocultándose en Arahal, donde había conseguido integrarse en la vida cotidiana sin levantar sospechas entre quienes convivían con él.Una vez confirmado su lugar de residencia, la Policía estableció un dispositivo de vigilancia en la zona. Los agentes identificaron al sospechoso cuando abandonaba su domicilio a pie y procedieron a su detención, poniendo fin a más de veinte años de huida de la justicia francesa.En el momento del arresto, el fugitivo se dirigía a la piscina municipal y vestía chanclas y bañador, una imagen que contrastaba con el historial delictivo que ocultaba. Hasta entonces, quienes lo conocían en Arahal lo identificaban únicamente como Eric, un trabajador más del municipio cuya verdadera identidad había permanecido oculta durante años.La detención ha causado sorpresa entre los vecinos de la localidad sevillana, donde el arrestado llevaba una vida completamente integrada en la comunidad. Nadie sospechaba que detrás de esa apariencia cotidiana se encontraba un hombre reclamado internacionalmente desde finales de los años noventa por su implicación en un violento atraco y por su posterior fuga de prisión.