El Ayuntamiento de Sevilla está conmemorando durante todo este año 2026 el quinto centenario de la boda imperial entre Carlos V e Isabel de Portugal que se celebró el 11 de marzo de 1526 en el Real Alcázar. Con motivo de esta efeméride, el gobierno de José Luis Sanz ha previsto un amplio programa de actividades que incluyen eventos culturales y musicales, desfiles, congresos y sesiones formativas, además de acertadas recreaciones de cómo se vivía en aquella capital hispalense de inicios del siglo XVI. Sin embargo, y de cara a perpetuar en el tiempo este acontecimiento, el Patronato del monumento ha dado luz verde a la instalación de una placa conmemorativa en el Salón del Techo de Carlos V del Palacio Mudéjar que recuerde para la posteridad que allí mismo tuvo lugar este enlace hace ahora cinco siglos. La trascendencia histórica y simbólica de esta boda imperial se encuentra fuera de toda duda y, de hecho, es uno de los acontecimientos de una mayor relevancia de los que están estrechamente vinculados al monumento. Por ello, en el expediente de la licitación que acaba de publicar el Patronato con el objetivo de realizar este recuerdo se indica que «crear e instalar una placa conmemorativa de tan magno acontecimiento, permitirá que tanto hoy en día como en el futuro todos los visitantes conozcan que el Real Alcázar fue protagonista del mismo, rindiendo homenaje a dos de los gobernantes más importantes de la historia de Europa , que eligieron a Sevilla para celebrar su unión matrimonial». Una declaración de intenciones que se traduce en una inversión que ronda los 5.000 euros y que financiará tanto la fabricación de la pieza como su colocación en el lugar escogido. El pliego de características técnicas asegura que será una placa realizada en piedra natural tipo caliza o mármol blanco , que estará sin pulir y presentará un acabado en mate natural. Eso sí, se insiste en que el material por el que al final se opte deberá presentar una calidad suficiente para garantizar «su durabilidad, estabilidad, resistencia y adecuada integración en el espacio patrimonial donde se instalará», es decir, el Salón del Techo de Carlos V del Palacio Mudéjar del Real Alcázar. Sobre la pieza en sí irá grabado un texto con tratamiento cromático discreto en color negro o similar, facilitando de este modo la lectura del mismo pero sin alterar la sobriedad del conjunto. Se advierte, por otro lado, que la adjudicataria no podrá utilizar acabados brillantes, materiales sintéticos, elementos metálicos visibles, tratamientos agresivos o soluciones que resulten incompatibles con las características histórico-artísticas del emplazamiento escogido. En la propuesta a la que ha tenido acceso ABC de Sevilla se indica también que el adjudicatario deberá presentar un boceto al Patronato del Alcázar en el que aparezcan los detalles de cómo quedaría la placa, siguiendo para ello las indicaciones que se recogen en estos pliegos. Además, se adelanta en el expediente un primer modelo del texto que debería inscribirse en esta pieza y que, en resumen, se centra en señalar la celebración del acontecimiento y los actos celebrados. En concreto, se propone la siguiente leyenda, que irá con un tipo de letra capital romana clásica u otra similar : «En este Salón del Real Alcázar de Sevilla se celebró el 11 de marzo de 1526 la misa por los esponsales de Carlos V e Isabel de Portugal. El 11 de marzo de 2026 se conmemoró el 500 aniversario de la boda de Carlos V e Isabel de Portugal, siendo alcalde de la ciudad el Excmo. Sr. D. José Luis Sanz Ruiz». La placa tendrá un formato cuadrado, con unas dimensiones aproximadas de 55x55 centímetros y un grosor aproximado de unos tres centímetros. Se anclará a la pared con un sistema de fijación que «debe ser seguro, estable, discreto, no invasivo y reversible, sin alterar la composición constructiva del elemento portante y evitando cualquier afección innecesaria al bien patrimonial». Para ello, los servicios técnicos del Real Alcázar realizarán unas labores de supervisión de todo el proceso de montaje, en el que se va a procurar la protección de los pavimentos, paramentos, bienes muebles, los elementos ornamentales y los recorridos de la visita para evitar cualquier tipo de afección que les pueda perjudicar. Las empresas interesadas en la adjudicación podrán presentar sus ofertas hasta este 15 de julio y, una vez que se firme el contrato, contarán con un plazo máximo de dos meses para la fabricación de la placa y su instalación en el espacio determinado.