Excluyen a un niño con autismo de un campamento en Sevilla: la madre no habría informado de la discapacidad

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Una madre ha denunciado la exclusión de su hijo con autismo de un campamento de verano gestionado por el Instituto Municipal de Deportes de Sevilla. El menor, de 8 años, había sido inscrito en una actividad organizada por la empresa Atlantis Ocio y Deporte en las instalaciones del polideportivo de San Pablo.Según relata la familia, los responsables del campamento llamaron a la madre menos de una hora después de que dejara al niño en la actividad para comunicarle que no podía permanecer allí. La mujer sostiene que no recibió motivos claros y recuerda que el campamento ofertaba la denominada aula azul para niños con necesidades educativas especiales.La madre llegó a pedir al responsable de la actividad que le entregara por escrito las razones por las que se expulsaba a su hijo, pero asegura que hasta ahora no ha recibido ningún documento. De forma verbal, según su versión, le indicaron que no podían controlar al menor porque se escapaba y no hacía caso a los monitores.Para la madre, ese argumento no justifica la exclusión de un niño que tiene reconocida una discapacidad del 39%. Por ello, ha elevado una queja al IMD en la que expresa su “máxima indignación” por los hechos ocurridos el 29 de junio de 2026.“No podía estar ni en el grupo ordinario ni en el aula específica”En su escrito, la madre explica que tres semanas antes del inicio de la actividad habló por teléfono en dos ocasiones con los responsables del campamento. “Le comenté desde el primer momento que mi hijo tenía un trastorno socio comunicativo de lenguaje comórbido con autismo. En dicha llamada, el responsable me comunicó que estaría incluido y que, a ratos, si fuese necesario, podría estar el aula específica de dicho campus”.El lunes 29 de junio, la mujer dejó a su hijo en el campamento a las 8.40 horas. Sobre las 9.35 horas, comenzó a recibir “llamadas reiteradas” para que acudiera a recogerlo. Según expone, le comunicaron que le devolverían el dinero, pero que el niño no podía estar ni en el grupo ordinario ni en el aula específica.“Llego al campus y me encuentro a mi hijo muy nervioso y a la coordinadora totalmente inadecuada, nada profesional y negada”, sostiene la madre en su queja. Después, según su relato, llegó el responsable de la actividad y ambos insistieron en que el menor había intentado escaparse, que se había acercado a unas escaleras y que podía caerse.La madre preguntó entonces por qué no se había recurrido al aula específica. La respuesta, según su versión, fue que allí había tres niños y que su hijo no podía estar. También afirma que le dijeron que había ocultado una gran discapacidad del menor. “En ningún momento tuvieron una actitud conciliadora ni estaban dispuestos a solucionar nada”, denuncia.La madre habla de “discriminación y segregación”La denunciante considera que lo ocurrido constituye una “falta muy grave de discriminación y segregación”, algo que le indigna especialmente al tratarse de un campamento gestionado por el Ayuntamiento y de carácter público. Por ese motivo, ha pedido al responsable del IMD que actúe “con la mayor urgencia” e investigue los hechos para que el caso de su hijo “sirva de precedente para no repetir estos actos negligentes”.La versión municipal, según la información recogida, apunta a que la mujer no habría informado de la discapacidad de su hijo y a que el centro no estaría preparado para “niños escapistas”. No obstante, las mismas fuentes sostienen que se le habrían ofrecido alternativas y que se le indicó que podía llevar al menor al día siguiente.La madre niega esa versión e insiste en que envió la documentación relativa a la discapacidad de su hijo y que también lo comunicó por teléfono al responsable de la actividad. Además, asegura que el menor necesita socializar y relacionarse con otros niños, de ahí la importancia de participar en este tipo de actividades.Tras lo ocurrido en San Pablo, la mujer ha inscrito a su hijo en otro centro privado, lo que, según afirma, le ha supuesto un coste tres veces superior al que había pagado inicialmente. La madre ha agradecido el trato recibido por los monitores de Go Fit, empresa a la que acudió después, y ha destacado que durante estos días han estado pendientes del niño y no ha tenido ningún problema.