La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha cerrado las dudas sobre un posible agotamiento de la numeración EN España y asegurado que todos los prefijos provinciales mantienen margen suficiente. Todavía hay números libres para nuevas líneas fijas y móviles.El regulador ha analizado cómo están usando las operadoras los números que tienen asignados y la conclusión es clara. Hay provincias que necesitan más vigilancia, como Cádiz, Murcia, Zaragoza, A Coruña o Baleares, pero no estamos ante un problema inmediato. De hecho, todas las provincias cuentan con más de 100 bloques libres, y cada bloque equivale a 1.000 números.Los números siguen llegando, pero habrá más controlLa clave está en cómo se reparten esos números. Antes se entregaban bloques más grandes, aunque una operadora no siempre necesitase tantos. Ahora la asignación en bloques de 1.000 números permite ajustar mejor el reparto y evitar que se queden miles de líneas sin utilizar.Según la CNMC, la eficiencia en la numeración fija es del 43%, mientras que en la móvil alcanza el 79%. Esto significa que todavía hay margen de mejora, sobre todo en los números asociados a líneas fijas. Por eso el organismo seguirá revisando cómo se asignan y cómo se usan estos recursos, que no son infinitos.También habrá cambios en los números que utilizan las máquinas. A partir del 1 de julio de 2026, las nuevas altas de servicios M2M tendrán que usar el rango 590, con 13 cifras. Aquí entran dispositivos que se comunican entre sí sin que una persona esté llamando, como alarmas, sensores, contadores o sistemas conectados. Los servicios que ya existen tendrán hasta el 1 de enero de 2031 para migrar.La CNMC también apunta a otra medida importante: la supresión de la numeración nómada geográfica, que permitirá liberar recursos en los prefijos provinciales. En la práctica, esto ayudará a que los números fijos tradicionales sigan teniendo margen sin necesidad de abrir nuevos rangos a corto plazo.En definitiva, España no se enfrenta a un apagón de números de teléfono, pero sí a una gestión más estricta. Con más móviles, más dispositivos conectados y más servicios digitales, la numeración se ha convertido en un recurso que hay que ordenar mejor. Eso es justo lo que la CNMC quiere reforzar.