Más de 200 garrafas de gasolina usadas por narcolanchas han sido recogidas este fin de semana en playas del Parque Nacional de Doñana, en una nueva acción de limpieza ambiental que vuelve a poner el foco en la acumulación de residuos en espacios naturales protegidos.El responsable de la recogida ha sido el profesor sevillano Enrique Herrero, conocido como Quique bolsitas, que desde hace tiempo recorre distintos espacios naturales retirando basura y llamando la atención sobre la necesidad de cuidar el medio ambiente.Según ha explicado Herrero, las garrafas podrían llevar ya varios meses en la zona. Muchas de ellas, además, todavía contenían combustible, lo que agrava el impacto ambiental en uno de los enclaves naturales más sensibles de España.La recogida se desarrolló durante unas cuatro horas, en un tramo lineal de unos 15 kilómetros de playa. Para evitar las horas de más calor, Herrero comenzó el recorrido a las 9.45 horas y lo finalizó en torno a las 13.45 horas.Garrafas con combustible en plena playaDurante el recorrido, el profesor fue retirando las garrafas de la arena. “Y muchas de ellas tienen combustible todavía, causando un grave problema medioambiental”, ha señalado sobre el estado en el que encontró parte de estos envases.La acción forma parte de la labor que Herrero realiza habitualmente en distintos parajes, donde recoge residuos y trata de concienciar sobre las consecuencias del cambio climático si no se logra controlar la “basuraleza”.Aunque normalmente desarrolla estas limpiezas en campos y zonas interiores, en algunas ocasiones traslada su actividad a espacios costeros. Esta vez, el escenario ha sido Doñana, donde la presencia de garrafas vinculadas a narcolanchas ha vuelto a generar preocupación.Una situación que ya se repitió en mayoNo es la primera vez que Enrique Herrero denuncia una acumulación similar de residuos en el entorno de Doñana. El pasado mes de mayo realizó una acción parecida en la orilla del Guadalquivir, frente al Parque Nacional, donde llegó a recoger más de 500 garrafas de gasolina usadas por narcolanchas y más de 1.000 neumáticos.Para Herrero, la situación del paraje “es indignante”. El profesor ha asegurado que no entiende que, si él ha podido llevar a cabo esta recogida, “cómo no lo hacen las administraciones competentes”.