Cuando cae la noche en pleno verano y el calor del día comienza a disiparse, un pequeño destello puede aparecer entre la hierba de una huerta, a la orilla de un río o junto a un sendero rural. Es una luz tenue, casi tímida, que dura apenas unos instantes. Sin embargo, para quienes tienen la suerte de verla, el momento resulta inolvidable. Son las luciérnagas, los llamados 'gusanos de luz', que durante julio irrumpen en los escenarios de bosques y campos para protagonizar su brillante papel y ofrecer uno de los espectáculos más fascinantes de la naturaleza. Aunque las luciérnagas españolas son discretas y difíciles de localizar, este mes ofrece el mejor momento del año para observar a estos insectos... Ver Más