La experiencia de Egipto pudo con la efervescencia física y el rigor táctico de una Australia dispuesta a demostrar que el fútbol oceánico ya no es una sorpresa. Los 'Faraones' han hecho historia por partida doble en el Mundial de Estados Unidos, México y Canadá y ambas ante rivales de Oceanía. En sus tres participaciones anteriores en citas mundialistas (1939, 1990 y 2018), nunca habían logrado ganar hasta que superaron por 1-3 a Nueva Zelanda en la fase de grupos y tampoco habían superado hasta ahora una eliminatoria. Siempre habían quedado apeados a las primeras de cambio. El combinado liderado por el ex delantero del Liverpool, Mohamed Salah, lo consiguió ayer ante los 'Socceroos' en un duelo de alternativas en el que ambos intentaron jugar sus bazas y finalmente la balanza se decantó del lado del conjunto africano en la tanda de penaltis. La puesta en escena no sorprendió a nadie. El seleccionador australiano Tony Popovic apostó por una defensa con tres centrales para cerrar espacios y cortocircuitar a una Egipto que comenzó el choque mandando. El dominio, sin embargo, no se tradujo en ocasiones de peligro. De hecho, fueron los australianos los que estuvieron a punto a marcar a cargo de Cristian Volpato, el mejor de su equipo cuando sólo habían transcurrido cuatro minutos. El mediapunta del Sassuolo recibió un balón en tres cuartos de cancha y con un giro rapidísimo al estilo Dani Olmo superó a su defensor para lanzar un fuerte disparo con la izquierda que golpeó en la parte superior del larguero. Ese chispazo no cambió la dinámica del partido. El conjunto africano buscó bien las bandas, sobre todo la izquierda, para intentar romper el muro australiano. En una de esa jugadas, la zaga 'Socceroos' cometió una falta lateral que propició el tanto rival. Salah jugó en corto para Ashour cuyo disparo lo rechazó en primera instancia la zaga rival. El balón, sin embargo, llegó a los pies de Hafez en la banda derecha y su centro medido al segundo palo lo cabeceó al fondo de la portería Emam Ashour. El segundo tanto del centrocampista del Al-Ahly en el campeonato. A partir del gol, sin embargo, Egipto comenzó a contemporizar, pese a que dispuso de alguna ocasión para sentenciar como una muy clara de Marmoush. El delantero del Manchester City cruzó demasiado el balón tras un gran control orientado. Australia, por contra, intentaba exprimir al máximo las jugadas a balón parado y balones directos, aunque sin generar excesivo peligro. A la vuelta de vestuarios, Marmoush tuvo de nuevo en sus botas la posibilidad de finiquitar el pase a octavos, en un pase a la espalda de la defensa que remató fuera ante la salida del portero australiano. Y cuando se perdona, por lo general se termina pagando caro. Los 'Socceroos', sin generar prácticamente juego, a base de empuje y acciones a balón parado, consiguieron igualar la contienda en una acción desgraciada de Hany. El defensa del Al Ahly, que poco antes había tenido que ser atendido por un golpe, cabeceó el esférico al fondo de su portería al intentar despejar el lanzamiento cerrado. Egipto apretó en la recta final intentando evitar la prórroga, pero se topó con un gran Beach bajo palos. El meta australiano, que después fue sustituido por Ryan pensando en los penaltis, sacó una mano salvadora en el descuento a remate a bocajarro de Rabia que llevó el duelo al tiempo extra. Los 'Faraones' comenzaron avisando con un remate alto de Salah con la derecha, su pierna menos buena, y terminaron con un auténtico asedio ante la meta australiana. No hubo manera de tirar el muro y el choque se decidió en una tanda de penaltis en la que el cuadro africano se mostró infalible. Transformó los cuatro lanzamientos que realizó y ya está en octavos, mientras que los 'Socceroos' erraron el primero y el último.